HE COMPARTIDO los últimos 20 años de mi vida
con las bases, entre miles de mujeres, hombres y niños, en una
colaboración destinada a usar mi educación y experiencia para mejorar
la calidad de vida de mi familia y de mi comunidad en particular, y de
mi país y del mundo en general. Los compañeros representan a la gente
en el fondo de una pirámide que los sistemas políticos y económicos,
locales e internacionales, han creado en ambos lados de la línea
equinoccial. En el fondo de la pirámide se encuentran personas de todo
color, raza, credo religioso y género, sin embargo la gran mayoría son
ciudadanos del mundo al sur de la línea equinoccial.
Al nacer, comenzamos un viaje que
debería llevarnos a la felicidad y al cumplimiento. Ese es el objetivo
de todos nuestros esfuerzos. Sin embargo, entre el nacimiento y la
muerte, existen muchos obstáculos que nos separan de ese objetivo.
Algunos son naturales, pero la mayoría se deben a los seres
humanos. Los logros y la felicidad que ansiamos en este planeta
deberían ser posibles y debería haber lo suficiente para las
necesidades de todos. Creyendo que así es, cada mañana nos levantamos
para trabajar duro con los recursos a nuestra disposición para poder
alcanzar estos objetivos de felicidad y logros. Sin embargo, para
muchos de nosotros y, especialmente, para aquellos que se encuentran
en el fondo de la pirámide, no hay suficientes recursos para
satisfacer siquiera nuestras necesidades básicas.
La conciencia superior que ahora
poseemos acerca de los sistemas de nuestro planeta nos hace apreciar
el dilema que Rachel Carson describió en su libro Silent Spring
[Primavera Silenciosa] antes de que estuviera de moda el volverse
activistas verdes. El aire que respiramos, el agua que bebemos y el
suelo sobre el cual crecen los cultivos y otras plantas son recursos
limitados. Están disponibles para que los usemos, como otros hicieron
antes que nosotros y necesitarán hacerlo los que nos seguirán. Fue
Mahatma Gandhi que dijo al mundo las sabias palabras, citadas a
menudo, ``el mundo tiene suficiente para la necesidad de todos, pero
no para la codicia de todos.'' Estas palabras ganan incluso aún más
sentido en la medida que entendemos que este planeta es un sistema
cerrado, y entonces lo que hay en la Tierra es todo lo que tenemos.
¿Cómo alcanzar, entonces, nuestros objetivos si sentimos la urgencia
de satisfacer no sólo nuestra necesidad, sino también nuestra codicia?
¿Cómo podemos hacer este viaje y lograr nuestros objetivos a pesar de
nuestros recursos limitados? Después de todo, en algunos países, y
para la mayoría de las personas que están en el fondo de la pirámide,
el viaje termina apenas comienza, cuando la mayoría de nosotros supera
alrededor de los 35 años.
¿Será que algunos de nosotros piensan
que no somos los únicos en hacer este viaje? ¿Tal vez toda la creación
tiene un propósito, y esto no tiene nada que ver con nuestra felicidad
y logros? ¿Tal vez no es de nuestra incumbencia el decidir a cuáles
especies se les debería permitir la existencia y a cuáles se les
debería negar este derecho, simplemente porque justo ahora no son de
ninguna utilidad para nosotros?
Para comprender nuestra posición en
relación a las otras formas de la creación, deberíamos buscar el
conocimiento e inspiración en la ciencia y en la misma creación. El
mensaje que ahora llega a cada vez más personas sugiere fuertemente
que somos una especie que necesita ser menos arrogante y explotadora
hacia nuestros hermanos y hermanas en el amplio espectro de la
creación. Todas las otras especies tienen derecho a existir y a
perseguir su felicidad y sus logros, y no tienen ninguna obligación
hacia el Homo sapiens.
En la actualidad, la ciencia y la
tecnología dominan, y han cambiado en gran medida todos los aspectos
de nuestras vidas, en ambos lados de la línea equinoccial. Esto es
especialmente verdadero en el fondo de la pirámide, en donde la
aplicación de la ciencia moderna es una nueva experiencia, y en donde
los conocimientos científicos y tecnológicos faltan. De hecho, el
fondo de la pirámide asocia la ciencia y la tecnología con la mágia y
los milagros del relumbrante mundo industrializado. Y con buenas
razones: la ciencia comercializada ha enriquecido muchísimo a las
sociedades que han hecho descubrimientos científicos y han sido
capaces de aplicarlos y crear herramientas nuevas y más eficientes.
Este milagro parece estar completamente fuera del alcance de los del
fondo de la pirámide, e incluso puede ser percibido como mágico o un
don de Dios. Aunque la ciencia y la tecnología tienen un impacto sobre
el mundo al fondo de la pirámide, ese mundo dificilmente las entiende
o entiende cómo ocurre el impacto. Sin embargo, la gente trabaja duro
y busca su felicidad y sus logros. Pero, ¿es posible, para ellos,
lograr su objetivo con tan pocos recursos? ¿Y aquellos que poseen los
conocimientos, estarán dispuestos a compartirlos, cuando esos mismos
conocimientos les dá la ventaja sobre los que están en el fondo? ¿Cómo
pueden actuar cuando, con esas ventajas, ellos (la cima) pueden
explotar no solamente sus propios recursos, sino también los recursos
inexplotados que pertenecen a los que están en el fondo de la
pirámide?
El mundo en el que trabajo está
preocupado acerca del medio ambiente. Los recursos de este planeta no
sólo son limitados, también son degradados. Muchas personas en el
fondo de la pirámide no comprenden los `límites al crecimiento' y no
reconocen que, mientras buscan su felicidad y cumplimiento, podrían
afectar adversamente a los mismos recursos y poner en peligro la
capacidad de las futuras generaciones para satisfacer sus necesidades.
La cima está cegada por un apetito insaciable, respaldado por el
conocimiento científico, el avance industrial, la urgencia de
adquirir, acumular y consumir en exceso. La revolución en la
diseminación de información a nivel mundial se aprovecha de la
ignorancia y el temor de los que están en el fondo de la pirámide;
promociona el estilo de vida de los que están en la cima de la
pirámide y lo vende como lo último en logros y felicidad.
En mi parte del mundo, la degradación
ambiental es ocasionada por la erosión de suelo, la deforestación, la
contaminación y la pérdida de la diversidad biológica en los sistemas de
nuestra Tierra. Estos, a su vez, son ocasionados por las estrategias
políticas y económicas dictadas por la codicia, la corrupción, la
incompetencia y el insaciable deseo de satisfacer los egos inflados y
las ambiciones de los que ejercen el poder político y económico. Son
exacerbados por la presión demográfica, las deudas internacionales y
las tasas de interés, los bajos precios de los productos de
exportación, el proteccionismo comercial y la pobreza, inevitable y
debilitante.
Muchos gobiernos, agencias de ayuda y
organizaciones de beneficiencia invierten grandemente en los síntomas
de la degradación ambiental, mientras limpian el mundo. Se demuestra
menos esfuerzo y entusiasmo cuando tratan con las causas de la basura
que limpian con tanto gusto. No se quiere decir que la gente no se
mostre agradecida por la ayuda y la beneficiencia. Pero la mayoría de
las personas en el fondo de la pirámide son al mismo tiempo las causas
y los síntomas de la degradación ambiental. Están atrapadas en un
círculo vicioso de pobreza y subdesarrollo. El compromiso del Green
Belt Movement [Movimiento Cinturón Verde] es ayudarlas para que rompan
ese círculo vicioso y se liberen de los obstáculos que bloquean sus
caminos y las separan de su objetivo de felicidad y cumplimiento.
Levantarlas puede ser un reto noble y pleno, pero es también muy
agotador porque la base de la pirámide, especialmente al sur de la
línea equinoccial, es muy pesada.
Muchos de nosotros que estámos en el
fondo [de la pirámide] enseñamos a nuestros niños que la educación es
crucial para un buen empleo, un buen salario y una buena calidad de
vida. Creemos que la educación nos sacará del fondo de la pirámide y
nos proporcionará comodidad sin esfuerzo. Parece ser bastante fácil,
porque superar los examenes y pasar al grado siguiente puede resultar
fácil. Mientras luchamos en la escuela, nos consolamos con el éxito
prometido que nos asegurará un puesto en la cima de la pirámide. Si
eso dependiera de las buenas calificaciones y de los diplomas, muchos
de nosotros no deberímos preocuparnos mucho. ¡Estaríamos en la
cima!
Entre la realidad y los sueños de la
infancia hay muchos obstáculos puestos por los humanos y contra los
cuales la gente al fondo [de la pirámide] lucha durante toda la vida
en el intento de superarlos, de lograr un desarrollo coherente, de
aumentar su calidad de vida y realizar plenamente su potencial. Estos
obstáculos les impiden utilizar mucho el conocimiento, la pericia y la
experiencia que han adquirido en sus estudios y en el curso de sus
vidas. Se supone que este conocimiento y experiencia hacen que el
viaje sea más seguro y fácil, pero existe una gran diferencia entre
los sueños de la infancia y la realidad de la pirámide. Al fondo de la
pirámide, tarde o temprano, todos aprendemos esta realidad.
Consideremos mi caso, por ejemplo.
Fundamentalmente, soy bióloga; sin embargo, durante mi trabajo
posdoctoral, adquirí experiencia en preparaciones histológicas de
especímenes de laboratorio y en principios básicos de embriología. Con
esa formación profesional, fui contratada por el profesor
Dr. R. R. Hofmann, que se convirtió en consejero académico y en amigo,
para enseñar microanatomía y anatomía del desarrollo en la Facultad de
Medicina Veterinaria de la Universidad de Nairobi. Me sentía
satisfecha de jugar un papel importante en la educación de futuros
veterinarios que supervisarían la industria ganadera de mi país. La
esperanza era que tales expertos se responsabilizarían que hubiese un
adecuado y próspero suministro de producción animal para nuestra
sociedad, controlando las enfermedades animales y asegurándose de que
nuestra industria ganadera fuera exitosa.
Parte del nombramiento universitario
es hacer investigación y publicar los resultados en las revistas
científicas de manera que se pueda acceder a niveles académicos
superiores. Ansiosa de dejar mi impronta en el mundo científico y,
desde luego, de ganarme mis credenciales académicas, comencé
inmediatamente un proyecto de investigación. Decidí trabajar sobre un
problema que estaba afectando negativamente a la industria ganadera,
especialmente la producción de lácteos. Para mejorar nuestro ganado
lechero indígena, fueron importadas de Europa unas variedades exóticas
que eran cruzadas con el ganado local. El proyecto era muy exitoso,
excepto por un problema: la fiebre costeña oriental. Esta enfermedad
parasitaria se demostró fatal para el 100% de las variedades exóticas
importadas y sus crías.
El parásito es transmitido de un
animal a otro por las garrapatas de oreja marrón, así llamadas porque
a las garrapatas les gusta congregarse particularmente en las orejas
de la víctima. La garrapata ingiere el parásito de un animal infectado
durante la alimentación y finalmente encuentra su camino hacia las
glándulas salivales de las garrapatas. Desde ahí, el parásito es
transmitido a la próxima victima durante la alimentación
siguiente. Decidí analizar la anatomía microscópica de este parásito
porque tenía mucho interés en contribuir a la investigación de su
ciclo vital. Comenzé con la anatomía de las glándulas salivales de las
garrapatas infectadas.
Ansiosa de demostrarme como una buena
mujer de carrera y dar un buen ejemplo a los otros miembros de mi
género, y a los estudiantes y colégas que no habían trabajado con
profesionales femeninos anteriormente, hacía lo que pensaba era
importante: presentarme al trabajo puntualmente y ser trabajadora y
productiva. El escalar parecía asegurado si la autoridad universitaria
hubiera respetado lo que había escrito en las cartas de mi
nombramiento. Pero lo inevitable ocurrió: había un obstáculo del que
nadie hablaba. No era un obstáculo académico, sin embargo de
obstáculo se trataba. El escalar era demasiado lento. Era como si yo
no importaba lo que los otros. Había algo que yo no tenía y no podía
tener. El obstáculo no tenía nada que ver con superar los examenes,
obtener diplomas o ser un buen didacta. Todo dependía de mi
género. ¡Qué descubrimiento!
Recién había regresado de los Estados
Unidos, donde había pasado la primera parte de la década de los
60. Esos años son recordados en parte como los años del Movimiento
para los Derechos Civiles, liderado por Martin Luther King Jr. Los
asuntos eran claros, al menos en las batallas callejeras: el problema
era el color. Después de algunos años, me encontraba en la aldea donde
nací y pasé mi infancia, y me sentía a gusto con gente que era morena,
como yo. Todavía no estaba completamente bien. Sin embargo, esta vez
el problema era mi género. Desde entonces, he aprendido que al fondo
de la pirámide hay normas culturales y religiosas muy estrictas y que
governan el nacimiento, la vida y la muerte de las mujeres en la
sociedad. Estas tradiciones viejas de siglos hacen que el fondo [de la
pirámide] sea bastante pesado.
A estas alturas, ya me había casado.
Para hacerlo todo bien, respetamos todos los requerimientos
tradicionales y religiosos apropiados. Él prometió felicidad y
cumplimiento. Era un buen cristiano, como yo, también había sido
educado en el exterior, había sido expuesto a las ideas y a los
valores occidentales y compartíamos nuestra sabiduría tradicional.
Nunca me habría imaginado que todas las cosas para las que había
trabajado tan duramente, en la escuela y en casa, se tornarían en una
carga, un obstáculo para mi paz doméstica. Aparentemente, esos
diplomas académicos y cartas de nombramiento a altos cargos estaban
secretamente emasculando al hombre de mi vida. ¡Qué catástrofe!
Debería haber sabido que la ambición y el éxito no se esperaba que
sean la cualidad dominante en, especialmente, una mujer africana. Una
mujer africana debería ser una buena mujer africana cuyas cualidades
dominantes deberían incluir timidez, sumisión, incompetencia (fingida,
cuando sea necesario) y una atroz dependencia, incluso aunque tenga la
oportunidad de ser económicamente independiente. Una mujer africana
altamente educada e independiente está destinada a ser dominante,
agresiva, incontrolable, una mala influencia para las demás mujeres
africanas. No hay como casarse con ella. Tales cualidades son
atributos excluivos de los hombres. ¡Lo lamenté de que nadie me
avisara acerca de esos obstáculos! (Caí profundamente dentro la
pirámide y una gran parte de los que están al fondo todavía lidian
para que me quede allá.) Mientras tanto, luché por mi libertad con el
fin de realizar plenamente mi potencial, sin embargo muchas
oportunidades para mejorar el fondo [de la pirámide] fueron perdidas,
mucha energía fue desperdiciada y mucha distancia recorrida
inútilmente durante el viaje. Para las mujeres, el fondo [de la
pirámide] es particularmente pesado.
Regresando a mi proyecto de
investigación, durante los primeros años de la década de los 70 pasé
mucho tiempo recolectando garrapatas supuestamente infectadas de los
parásitos de la fiebre costeña oriental. A menudo, las vacas afectadas
por las garrapatas eran tan delgadas que podía contar sus costillas.
Esto se debía a que no había buenos pastos para ellas y, desde luego,
no lograban obtener los alimentos suficientes. Al final, esta
observación me condujo al reconocimiento de la relación entre el
bienestar de los animales domésticos, un medio ambiente degradado y la
capacidad de carga de cualquier recurso. Un ambiente degradado no
podía sustentar nuestros animales domésticos. De hecho, la industria
ganadera peligraba más a causa de la degradación ambiental que por las
garrapatas en las orejas de los animales o por los parásitos de la
fiebre costeña oriental en las glándulas salivares de las
garrapatas.
Esa fue una de las muchas
experiencias que me condujo al activismo ambientalista. De allí en
adelante, busqué entender y apreciar no solo los síntomas, sino
también las causas de la degradación ambiental. Este, entre otras
preocupaciones, me inspiraron a dar inicio al Movimiento Cinturón
Verde. El objetivo principal del Movimiento era concientizar a las
personas de los síntomas de la degradación ambiental y concientizar a
las personas en un grado tal que les motivaría a participar en la
restauración y saneamiento del medio ambiente. La mayoría de la gente
en el fondo de la pirámide tratarían más bien con los síntomas porque
sus objetivos son de corto plazo y están dirigidos a la supervivencia
cotidiana. El Movimiento Cinturón Verde los estimula a comprender la
necesidad de ir a las causas primarias y tomar acción.
Las mujeres del Movimiento Cinturón
Verde lo intentan. Para comenzar, en su mayoría son mujeres rurales
que difícilmente saben leer o escribir en sus idiomas maternos, ni
hablar los idiomas nacionales y oficiales de Kenia, principalmente
inglés y kiswahili. Y en Kenia existen alrededor de 42 diferentes
idiomas nativos. Por lo tanto, la comunicación es una gran barrera y
aunque la enseñanza práctica (por demostración) es aplicada, no hay ni
tiempo ni personal suficientes para andar de visita. Nuestro programa
no prevee educación para los adultos, pero hay muchos grupos que
plantan árboles y al mismo tiempo participan en el programa de
educación adulta organizado por el Ministerio de Educación.
Afortunadamente, las técnicas forestales son sencillas y son similares
a las prácticas aplicadas por los agricultores. Con demostraciones
básicas, los grupos de mujeres son capaces de adaptar las diferentes
técnicas de silvicultura y de superar muchos problemas que podrían
constituir una pesadilla para el silvicultor profesional.
Básicamente, el Movimiento Cinturón
Verde es una campaña ambientalista para la reforestación. Los
objetivos son muchos y diversos, pero la preocupación principal es
concientizar a los hombres y a las mujeres comunes sobre la necesidad
de cuidar el medio ambiente de tal forma que, a su vez, él pueda
cuidarlos al menos en sus necesidades básicas. Los iniciadores son
grupos de mujeres que se ofrecen porque experimentan el impacto
directo de un medioambiente degradado. Escasean de leña, forraje, agua
y comida. Son pobres, no ganan ningún dinero y son confinadas a la
vida rural. Trabajan muy duro. Por ejemplo, en el sub-Sahara africano
las mujeres producen el 80% de la comida, proporcionan el trabajo
manual en las granjas y en las viviendas, crían sus muchos niños y
actúan como jefes de familia en lugar de los maridos ausentes. Aún
así, representan la mayoría del fondo de la pirámide. Sin educación,
capital, o estrategias políticas y económicas que les asistan, se
encuentran envueltas en los círculos viciosos de una pobreza
debilitante, de una autoconfianza perdida y de una lucha sin fin para
satisfacer sus necesidades más básicas.
Durante los últimos 15 años, el
Movimiento ha estado intentando romper ese cíclo. Los obstáculos más
grandes han sido los mismos sistemas creados por los que están en la
cima. Estos sistemas son diseñados para quitar el poder a los que
están en el fondo, para negarles libertades y derechos básicos. Todo
es hecho de una manera tal que los que están en la cima pueden
gobernar más facilmente y seguir explotándolos. Por su intento de
levantar el fondo de la pirámide, el Movimiento ha sido descrito como
antigubernamental, y los organizadores y los compañeros como
disidentes. Yo he sido el sujeto de comentarios desagradables e
incluso burdos, y he sido amenazada de agresiones corporales por los
líderes políticos que juran proteger una constitución que consagra el
derecho a la libertad de movimiento, información, expresión y
asociación. Los derechos de los que están en el fondo de la pirámide
son violados todos los días por los que están en la cima.
El enorme número de los que están en
el fondo de la pirámide crea el peso. Este está compuesto por todos
los problemas mencionados aquí. Y los números aumentan. Los sistemas
económicos y políticos son diseñados para crear más números, y
entonces la deforestación y la desertificación y otros aspectos de la
degradación ambiental continúan. Las señales pueden verse por todas
partes.
La ciencia y la tecnología a veces
podrían aligerar la carga, pero aparentemente no lo hacen. Tal vez
parte de la respuesta se encuentra en las personas mismas. Los seres
humanos deben reexaminar sus roles en este planeta, reexaminar sus
valores, reexaminar su comprensión del universo y la percepción de lo
que constituye su felicidad y su cumplimiento. Quizá deberíamos
reexaminar los sistemas de gobierno y buscar seguridad y paz no en una
pirámide, sino más bien en un todo que sea equilibrado y armonioso,
porque mientras sigamos sustentando una pirámide, la base seguirá
ganando ímpetu y posiblemente se nos llevará a todos con ella, rumbo
hacia donde siempre está dirigida, al abismo del fondo.
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La autora junto a un letrero en Kiambu, Provincia
Central de Kenia.
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LISTA DE LECTURAS RECOMENDADAS SOBRE EL TEMA
The Reality of Aid: An Independent Review of International
Aid, Judith Randel y Tony German (eds.), Londres: Action Aid. - En
los países industrializados, cada persona gasta en un año más de 750
USD en ayuda gubernamental en el exterior. ¿A quién van? ¿En qué son
gastados? ¿Tienen como resultado una reducción de pobreza y un
desarrollo sostenible? Veinte organizaciones no-gubernamentales
trabajan juntos para producir este informe anual, que se enfoca sobre
las realidades actuales de la ayuda. Las ediciones recientes han
seguido atentamente la desviación creciente de la ayuda, del
desarrollo a largo plazo a los proyectos de emergencia, y el
continuado uso de la ayuda con el fin de promocionar las exportaciones
de los países ricos.
The Myth of Wild Africa: Conservation without Illusion,
Jonathan S. Adams y Thomas O. Mc Shane, New York: Norton, 1992. - Dos
respetados conservacionistas muestran que es inmoral y sin sentido
intentar conservar la vida silvestre sin involucrar a los pueblos
nativos. Sin embargo, durante décadas los países industrializados han
cometido el error de intentar de desalojar a los africanos de su
medioambiente, en vez de asistirlos en restaurar el equilibrio que
ellos mantenían antes de la colonización.
Camping with the Prince and Other Tales of Science in
Africa, Thomas A. Buss, Cambridge: Lutterworth Press, 1992. - Un
fascinante relato de primera mano de un viaje a través de África que
demuestra la dificultad de imponer ideas extranjeras a los pueblos,
entre los cuales muchos pueden encontrar, y mucho más exitosas, sus
propias respuestas.
The Critical Villager: Beyond Community Participation, Eric
Dudley, Londres: Routledge, 1993. - Un importante informe de los
problemas relacionados con la intervención de ayuda que vuelve al
`desarrollo' más sospechoso que nunca. [El autor] sugiere que el
confuso principio de que la gente no siempre está en lo justo no
solamente es condescendiente, también es irracional. El respeto para
los aldeanos es mostrado de la mejor forma tratándolos como adultos
que actúan por su propia y libre voluntad, y con los que se puede
argumentar, estar en desacuerdo y negociar. `Un folleto que sea
aparentemente dirigido a aldeanos semianalfabetos, en cambio, acabará
probablemente encima de los escritorios en Washington D.C.,' declara
Dudley.
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Ultima revisión
Noviembre 1, 2004. Introducción y traducción de Paolo
Catelan. Edición de Numa Pompilio Reinoso Larrea. El material
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Sangay 2004.
Original title, ``A View from the Grassroots''. From
SCIENCE FOR THE EARTH, edited by Tom Wakeford and Martin
Walters. © 1995 by Tom Wakeford, Martin Walters and the
Contributors. Reprinted by arrangement with Tom Wakeford and
John Wiley & Sons Ltd, Chichester, England. The opening
quotation is taken from a Wangari's interview to the BBC. The
photo is from the original article.
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