Una de los principales argumentos que
Monsanto alega en pro de la biotecnologia es que se reducirá la
utilización de los herbicidas, sin embargo, sus prioridades han sido
desarrollar cultivos resistentes al Roundup, para así aumentar aun más
las ventas de este herbicida. JOSEPH MENDELSON III es el Director Jurídico del
International Center for Technology Assesment en Washington
DC. Trabaja como abogado de la acusación contra la FDA por no exigir
el etiquetado de los alimentos manipulados genéticamente.
Esta pasada primavera Monsanto lanzó una campaña
publicitaria de un millón de libras esterlinas en el Reino Unido para
promocionar las ventajas de los alimentos modificados genéticamente.
Actualmente Monsanto y sus empresas filiales poseen la mitad de las
patentes de los 36 alimentos manipulados genéticamente que están
comercializándose en los EEUU. Un elemento central de la campaña de
publicidad es la afirmación de que los alimentos modificados reducirán
significativamente el uso de pesticidas y herbicidas.[1] Como proclama
la compañía, ``creemos que los alimentos deben cultivarse con menos
pesticidas y herbicidas.'' En este bombardeo publicitario, Monsanto
no menciona que son el mayor productor de productos químicos de la
agricultura y que está usando la ingeniería genética para incrementar
de manera espectacular, que no disminuir, el uso de herbicidas en los
cultivos. Monsanto ha montado su imperio como empresa sobre uno de sus
productos químicos: el glifosato. El glifosato fué introducido hace
casi 25 años, se comercializa principalmente como el herbicida Roundup
y es el producto agroquímico fundamental de Monsanto. Las ventas del
glifosato alcanzan 1.200 millones de dólares USA al año.[2] Se estima
que en los EE.UU. se utilizan entre 19 y 26 millones de libras (una
libra son 454 gramos) de glifosato al año.[3] En 1994 fue utilizado
para tratar casi 800.000 acres (un acre son 0,405 hectáreas) en el
Reino Unido.[4] Registrado en los EE.UU. desde 1974, el glifosato es
un herbicida de amplio espectro que se usa para acabar con las malas
hierbas en las cosechas. Se usa con una gran variedad de hierbas
anuales, bianuales y perennes, juncias, hierbajos de hoja ancha, matas
leñosas y cultivos comerciales siendo el octavo herbicida más usado en
la agricultura de los EEUU y el segundo herbicida en usos no
agrícolas.[5] Este producto estrella de Monsanto crece
sorprendentemente alrededor de un 20% año tras año. Este crecimiento
continuado ha llevado a decir a un analista de la industria que ``El
Roundup domina el mundo.''[6] Los cultivos resistentes a herbicidas de Monsanto
Estos pequeños contratiempos legales de Monsanto no han paralizado
su campaña para comercializar plantas resistentes a herbicidas. Ya han
producido y comercializado soja, colza y maíz resistente al
Roundup-Ready y tienen planes para introducir remolacha, trigo y
patatas resistentes al Roundup. Estos cultivos provocan nuevos motivos
de preocupación en cuanto a sus efectos sobre la salud y el medio
ambiente que van más allá de los informes de la CNAP. Estos productos
permiten que la empresa multinacional ejerza un control aún más ferreo
sobre los agricultores del mundo. El algodón resistente al
Roundup
Ni siquiera la intensa campaña de relaciones publicas de Monsanto
ha sido capaz de ocultar la gran cantidad de fallos que han surgido en
torno a los cultivos de la ingeniería genética. El ejemplo más
flagrante fue el caso del algodón Roundup-Ready que se topó con
problemas por sus desastrosos resultados en la primera temporada de
siembra. En julio de 1997 los agricultores del Delta del Mississippi
empezaron a denunciar que el algodón Roundup-Ready no estaba creciendo
correctamente y que los capullos de algodón se caían prematuramente o
bien contenían malformaciones.[21] En octubre de 1997 al menos 19
agricultores en el Condado de Coahoma, estado de Mississippi, habían
presentado quejas ante el State Department of Agriculture
(Departamento de Agricultura del Estado).[22] ``En resumidas cuentas,
prácticamente todo el mundo que ha plantado estas semillas ha tenido
algún problema'', dijo Steve Cox, abogado que representa a algunos de
los agricultores afectados. ``Los problemas a los que nos hemos
enfrentado han ido desde capullos de algodón con malformaciones hasta
la perdida total de la cosecha''.[23] También ha habido quejas de
agricultores de otros estados como Arkansas, Louisiana, Tennessee y
Texas.[24] La soja resistente al Roundup
Los cultivos resistentes a herbicidas de Monsanto han encontrado
una férrea oposición por parte de las ONGs. En el Otoño de 1996 los
productores de grano de los EE.UU empezaron a exportar soja
Roundup-Ready a Europa y otros países. La Comisión Europea aprobó
estas importaciones a pesar de que las disposiciones sobre etiquetado
de los alimentos transgénicos no se habían finalizado en la Unión
Europea. Esto desencadenó protestas y bloqueos en los puertos europeos
por parte de Greenpeace, Friends of the Earth y otras ONGs,
impulsando, a su vez, la reivindicación de los consumidores que exigen
un etiquetado obligatorio de la soja transgénica. Hasta la fecha la
polémica continua, siendo obligatorio el etiquetado de la Unión
Europea solo para aquellos productos donde los genes transgénicos sean
detectados.[36] A pesar de todos estos problemas, estaba en las
estanterías de 85 compañías distribuidoras de semillas de los
EE.UU. en la primavera de 1998.[37] A nivel mundial se espera que la
soja transgénica se plante en 30 millones de acres.[38] Los estudios
de mercado indican que la soja se está plantando en 25 millones de
acres, casi el triple de los 9 millones de acres cultivados el pasado
año, lo que representa un tercio de la producción total de 70 millones
de acres.[39] La remolacha resistente al Roundup
En Gran Bretaña, las ONGs han estado luchando también contra la
introducción de remolacha resistente a los herbicidas. En diciembre de
1997, el Instituto Nacional de Botánica Agrícola de Gran Bretaña
anunció que la remolacha Roundup-Ready podría introducirse en el
mercado para el año 2001. El próximo obstáculo normativo es la
necesaria aprobación por el Ministerio de Agricultura de su
comercialización. Como esta autorización pende de un hilo, la
organización Genetic Concern está oponiéndose tenazmente a las
pruebas que actualmente se están llevando a cabo en Irlanda con la
remolacha Roundup-Ready. Los activistas han recurrido los permisos de
la Agencia de Protección del Medio Ambiente de Irlanda, emitidos el 1
de mayo de 1997, permitiendo a Monsanto llevar a cabo pruebas de campo
con estas remolachas en el condado de Carlow.[40] El desafío legal ha
puesto de relieve el fracaso del gobierno irlandés para llevar a cabo
un procedimiento limpio en la concesión de permisos para llevar a cabo
las pruebas de campo y no cumplir con el ``riesgo real cero'' en
cuanto a los efectos negativos sobre la salud humana y el medio
ambiente de la liberación intencionada de la remolacha transgénica. La
demanda se centra en la aplicación de la Directiva del Consejo Europeo
sobre la liberación intencionada al medio ambiente de OMG (organismos
modificados genéticamente) de 1990, la Ley irlandesa de la Agencia de
Protección Ambiental de 1993 y la Normativa de Modificación Genética
de 1994. Por el momento el fallo está a la espera en el Tribunal
Supremo de Irlanda. La colza resistente al Roundup
Los cultivos resistentes al herbicida no cumplen las disposiciones
del gobierno de Canadá. Las plantaciones de colza resistente al
Roundup representan la quinta parte de los cultivos de todo el país,
en 1997.[41] Sembrada en Nueva Zelanda para la compañía canadiense de
semillas Zeneca, la semilla se plantó en 600.000 acres el año pasado y
se espera que se plante ahora en 2 millones de acres.[42] No obstante,
en la primavera de 1997 dos variedades de la colza Roundup-Ready
tuvieron que ser retiradas por Monsanto Canadá (el titular de la
licencia era la compañía de semillas Limagrain) después de que unos
ensayos de calidad demostraran que la semilla contenía material
genético que no había recibido la autorización plena por parte del
Gobierno.[43] Se retiraron hasta 60.000 sacos de semillas vendidas en
Manitoba, Saskatchewan y Alberta. Dos agricultores de Alberta que
habían sembrado y arado recibieron de Monsanto Canadá una compensación
económica de cuantía no revelada.[44] ¿Maíz resistente al Roundup?
1998 es el primer año para el maíz Roundup-Ready, con unas
expectativas de 750.000 acres plantados en los EEUU.[46] La mayoría de
las semillas se produjeron en Sudamérica, principalmente en Argentina
y Chile.[47] Como con otros cultivos Roundup-Ready, la introducción
del maíz ha empezado a crear polémica en la Unión Europea y también en
la propia industria. En octubre de 1997 la mayor compañía
estadounidense productora de semillas de maíz, Pioneer Hy-Brid, afirmó
que no se sumaría a la tecnología del Roundup-Ready pues las
restricciones propuestas por Monsanto y sus precios no compensaban a
los agricultores.[48] 1. ``Monsanto Campaigns for GM Foods in UK'', AGROW World Crop
Protection News, 12 de Junio de 1998, p. 11. 2. Greenpeace GlyphosateFact Sheet, www.greenpeace.org/usa/reports/biodiversity/glvp.html, 27
de Julio de 1997. 3. Aspelin, A.L., ``Pesticide Industry Sales and Usage: 1992 and
1993 Market Estimates.'' U.S. EPA, Office of Prevention, Pesticides
and Toxic Substances. Office of Pesticides Programs. Biological and
Economic Analysis Division, Washington D.C., Junio de 1994,
p. 15. 4. Greenpeace, cit. 5. Cox, C., ``Glyphosate, Part I: Toxicology,'' Journal of
Pesticides Reform, 15:3, Otoño de 1995, p. 15. 6. Hamilton, M.A., ``Monsanto's Green Thumb: from Agricultural
Roots, Firm Has Blossomed - and So Has a Spinoff,'' Washington
Post, 7 de Diciembre de 1997, p. H2. 7. Cox, C., ``Glyphosate, Part I: Toxicology,'' Journal of
Pesticides Reform, 15:4, Invierno de 1995, pp. 14-20. 8. Ibid., p. 16. 9. Martínez, T.T., y Brown K., ``Oral and Pulmonary Toxicology of
the Surfactant Used in Roundup Herbicide,'' Proceedings Western
Pharmacology Society, 34, 1991, pp. 43-6. 10. Sawada, Y.Y., Nagai, M., Ueyama Yamamoto, I., ``Probable
Toxicity of Surface-Active Agent in Commercial Herbicide Containing
Glyphosate,'' Lancet 1, 8580:229, 1988. 11. Sigma Chemical Co., Aldrich Chemical Co. y Fluka Chemical Co.,
``Material Safety Data Sheet: Isopropylamine,'' St Louis (MO),
Milwakee (WI) y Ronkonkona (NY), 1994. 12. Ibid. 13. Cox, cit. 7, pp. 18-9. 14. US EPA. Office of Pesticide Programs. Special Review and
Registration Division. Registration Eligibility Decision (RED)
Glyphosate. Washington, D.C., Septiembre de 1993. 15. Hassan, S.A., et al., ``Results of the Fourth Joint Pesticide
Testing Programme Carried Out by the IOBC/WPRS Working Group
PESTICIDES AND BENEFICIAL ORGANISMS,'' J. Appl. Ent., 105,
1988, pp. 321-9. 16. Cox, cit. 7, pp. 18-9. 17. Stroud, J., ``Chemical Resistant Weeds Are Multiplying in
State,'' St. Louis Post-Dispatch, 15 de Febrero de 1995,
p. E8. 18. ``Biotech Takes Aim at Innovative Wheat,'' Successful
Farming, Abril de 1998, p. 40. 19. Nikiforuk, A., ``The Bad Seed,'' Canadian Business.
20. Steyer, R., ``New Monsanto Cotton Going On Sale; Genetically
Engeneered Seed Sold By Licences,'' 17 de Diciembre de 1996,
p. 9C. 21. Myerson, A.R., ``Breeding Seeds of Discontent; Cotton Growers
Say Strain Cuts Yield,'' New York Times, 19 de Noviembre de
1997, p. D1. 22. ``Mississippi Farmers File Complaints Over Genetically Altered
Cotton Seed,'' Chattanooga Free Press, 6 de Octubre de 1997, p.
B2. 23. Ibid. 24. Ibid. 25. Song, K.M., ``Monsanto Looks Into Cotton Crop; Some Plant
Distressed On Mississippi Delta Farms,'' St. Louis
Post-Dispatch, 7 de Agosto de 1997, p. 1C. 26. Lambrecht, B., ``Many Farmers Finding Altered Cotton Lacking,''
St. Louis Post-Dispatch, 12 de Abril de 1998, p. E1. 27. New York Times, 19 de Noviembre de 1997. 28. ``Monsanto Cited in Crop Losses,'' New York Times, 16 de
Junio de 1998, p. D4. 29. Steyer, R., ``Monsanto Refuses to Pay $ 1.94 Million to
Farmers,'' St. Louis Post-Dispatch, 20 de Junio de 1998,
p. 3. 30. New York Times, 16 de Junio de 1998. 31. St. Louis Post-Dispatch, 20 de Junio de 1998. 32. Ibid. 33. Ibid. 34. ``Monsanto Withdraws 5 Types of Cotton Seed,'' Bloomberg
News, 21 de Febrero de 1998. 35. Cit. 31. 36. Council Regulation EC 1139/98, Official Journal 1159,
Junio de 1998, p. 4. 37. Successful Farming, Abril de 1998. 38. PR Newswire, 11 de Mayo de 1998. 39. Chemical Market Reporter, 8 de Junio de 1998. 40. Carolan, M., ``Judgement Reserved in Challenge to EPA's Consent
to Beet Trials,'' Irish Times, 16 de Julio de 1996. 41. ``Europe Falling Behind in GMO Race,'' Arable Farming,
24 de Marzo de 198, p. 19. 42. Steyer, R., ``Farmers Are Warning to Altered Seed,''
St. Louis Post-Dispatch, 29 de Marzo de 1998, p. G1. 43. ``Monsanto Recalls GM Seed in Regulation Scare,'' Farming
News, 2 de Mayo de 1997. 44. Canadian Business, Octubre de 1997. 45. ``Proven Seed Breaks Into Round Up Ready Market,'' Canadian
Corporate Newswire, 25 de Febrero de 1998. 46. PR Newswire, 11 de Mayo de 1998. 47. ``DEKALB Earns Its Wings as South American Seed Flies Into the
US,'' PR Newswire, 31 de Marzo de 1998. 48. New York Times, 19 de Noviembre de 1997. 49. ``Get Ready for Roundup Ready,'' Food Ingredient News,
Diciembre de 1997. 50. ``Rhone-Poulene Taking Corn to Court,'' Chemical Bussiness
Newsbase, 30 de Enero de 1998. 51. ``Monsanto/DeKalb Deal Under Review,'' AGROW World Crop
Protection News, 12 de Junio de 1998, p. 5. 52. Fuhrig, F., ``Transgenic Revolution/Genetically Engineered Crops
Have Become Commonplace,'' State Journal-Register, Springfield
(IL), 12 de Julio de 1998. 53. O'Sullivan, K., ``Battle-Lines Are Drawn Over GM Foods,''
Irish Times, 19 de Mayo de 1998, p. 4. 54. ``France Backs Two Varieties of Gene Corn: Delays Rapeseed,''
Reuters, 31 de Julio de 1998. Ultima revisión Septiembre
1, 2003. Esta iniciativa no es fruto del trabajo
directo de PanNatura y de Fundación Sangay, sino más bien del
esfuerzo enorme y desinteresado de un sinnúmero de
voluntarios y voluntarias que han traducido al castellano los
artículos de la revista original, ``The Ecologist'', decana
de la prensa ecologista mundial, después de que la primera
tirada de 14.000 ejemplares del Vol. 28, No 5, Sept/Oct 1998
original en inglés - conocido como THE MONSANTO FILES - fue
destruida por la imprenta Penwells antes el temor de
problemas con la multinacional, y con ello, igualmente
destruida la libertad de expresión, sin la cual no es
concebible la democracia. A todos ellos y ellas: GRACIAS.
PanNatura y Fundación Sangay reiteran además aquí los
agradecimientos a Acció Ecologista-Agro, ACSUR-Las Segovias,
Alternativa Verda, Amigos de la Tierra, Asociación Vida Sana,
Bakeaz, CC.OO., Daphnia, Ecología Política, Ecologistas en
Acción, El Viejo Topo, Entrepueblos, Este de Madrid, Fondo
Patrimonio Natural Europeo, Gaia, Greenpeace, Grup de
Científics i Tècnics per un Futur No Nuclear, Icaria
Editorial, Integral, Izquierda Unida, Liberación, Los Verdes,
Página Abierta, Papeles de la FIM, Plataforma Rural, Viento
Sur, WorldWatch, Sodepaz y a todos los miembros del comité
editorial y consultivo de ``The Ecologist''. Todas estas
personas y organizaciones se aliaron e hicieron los esfuerzos
necesarios para que este numero finalmente sí saliera a la
luz. Con ello la campaña anti-transgénicos en el Estado
Español cobró un nuevo impulso, que se mantiene hasta hoy, si
atendemos a las cuatro ediciones que suman 160.000
ejemplares publicados hasta la fecha, engendrando conciencia
crítica y el debate social. Desde PanNatura tan sólo nos
conformaríamos con que la difusión de esta literatura además
de valiosa herramienta de campaña, reproduzca logros
similares en todo el mundo de habla hispana, Estados Unidos
inclusive. Un agradecimiento muy especial a Fernando García
Dory de Plataforma Rural, por su incondicionada asistencia,
gracias a la cual esta iniciativa ha sido posible.