Arne Naess es filósofo. Estudió en París y
Viena, y fue designado para la cátedra de Filosofía en la Universidad
de Oslo a la edad de 27 años. En el 1937, construyó su ``hogar'' en
Tvergastein, Las Piedras Cruzadas, un lugar aislado y silvestre del
ártico, en las montañas Hallingskarvet, a lo largo de la costa de
Noruega, a donde aún se retira apenas puede. En las décadas
siguientes, con la ayuda de la intimidad de Tvergastein, desarrolló
estudios originales sobre el pensamiento de Spinoza y Gandhi, que
influenciaron enormemente en la formación de Naess. Sinónimo de la
filosofía en Noruega durante medio siglo, es universalmente conocido
por su síntesis de las implicaciones ético-filosóficas de la crisis
ambiental. Esta síntesis constituye su contribución personal a la
Ecología Profunda, conocida como Ecosofía T (por Tvergastein). Los
Ocho Puntos de la Plataforma de la Ecología Profunda, desarrollados
por Naess desde 1972, aún son considerados la vanguardia teórica de
activistas y ecologistas profundos de todas partes del mundo. Quizás
una entrevista es la mejor manera para acercarse a la personalidad y
al trabajo de Arne Naess. La entrevista es de 1982, época en que Naess
aún no había separado su propia Ecosofía T del enfoque, tal vez más
neutral, de la Plataforma de la Ecología Profunda. Pero aquí podemos
encontrar muchas de las ideas principales de Naess y de la Ecología
Profunda expresadas en una forma menos comprometida con la precisión
lógica y semántica típica del filósofo noruego: la necesidad de
analizar los asuntos ecológicos en términos claros y profundos y de
cuestionar los valores de nuestra sociedad en el marco de una visión
total, la incapacidad intrínseca de la ciencia y tecnología de
solucionar la crisis ambiental, la ineludible relación entre el
pensamiento y la acción directa, la importancia de conducir una vida
materialmente sencilla para poder cultivar el desarrollo del
ser-ecológico y de la Autorrealización basándose sobre principios de
igualdad ecológica. - PC
STEPHAN BODIAN: Arne, ¿cómo te involucraste en la ecología
profunda?
ARNE NAESS: Cuando tenía cuatro o cinco años, tuve oportunidad de
explorar las costas de los fiordos de Noruega y me intrigó la
fantástica variedad de formas de vida, especialmente los diminutos
peces, los cangrejos y los camarones que se reunían alrededor mío en
forma muy amistosa. Durante todo el verano viví junto a estos seres
diferentes durante todo el verano. Cuando tenía nueve o diez años,
aprendí a disfrutar de las altas montañas en donde mi mamá tenía una
cabaña. Como no tenía padre, la montaña, de alguna manera se convirtió
en mi padre, como un ser amistoso, inmensamente poderoso, perfecto y
extremadamente tranquilo. Más tarde, las presiones de la escuela, de
la sociedad, del mundo creado por el hombre, hicieron que me sintiera
feliz en lugares en donde nada me presionaba a comportarme o a evaluar
de ninguna manera en particular. Por ejemplo, las nubes nos hablan,
pero no nos presionan a creer en algo. Incluso una obra de arte tiene
alguna intención, nos informa algo. Pero la naturaleza es
abrumadoramente rica y buena, y no nos impone nada. Somos
completamente libres, nuestra imaginación es libre. Por supuesto, si
nos descuidamos, una avalancha podría sepultarnos, o podríamos
ahogarnos, pero la naturaleza siempre advierte. Nunca sentí que la
naturaleza sea algo que deba ser dominado o conquistado; es algo con
lo que coexistimos. SB: Entonces, desde el comienzo, tus intereses como filósofo de
alguna forma involucraron a la naturaleza. NAESS: Debido a que la gente consideraba que mis intereses eran
tan extraños, de alguna manera tuve que racionalizarlos y
etiquetarlos. Esto me impulsó a hacer preguntas más profundas acerca
del significado de la vida. De este modo, la filosofía fue mi enfoque
desde muy temprano. Un filósofo, en contraste con un profesor de
filosofía, es alguien cuya filosofía se expresa en su vida. Yo he
intentado ser ambos durante los últimos diez años. SB: Tu acuñaste el término ecología profunda. ¿Qué
entiendes exactamente por ecología profunda, y cómo se diferencia de
la ecología poco profunda? NAESS: La esencia de la ecología profunda - comparada con la
ciencia de la ecología, y con lo que yo llamo el movimiento de
ecología poco profunda - es hacer preguntas más profundas. El adjetivo
``profunda'' insiste en que nos preguntamos por qué y cómo, en asuntos
en que los demás no lo hacen. Por ejemplo, la ecología como ciencia no
se pregunta qué tipo de sociedad sería la más adecuada para mantener
un ecosistema en particular - considera que este es asunto de la
política, de la ética, y de la teoría de los valores. Mientras los
ecólogos se limiten a su ciencia, no hacen estas preguntas. Lo que hoy
necesitamos es una enorme expansión del pensamiento ecológico, hacia
lo que yo llamo ecosofía. Sofía viene del griego sofia,
``sabiduría,'' que se refiere a ética, normas, reglas y prácticas. La
ecosofía, o ecología profunda, por lo tanto, implica una transición de
la ciencia a la sabiduría. SB: Parece que, si preguntamos con la suficiente profundidad,
nuestras preguntas nos exigirán un cambio radical en la visión que
tenemos del mundo, lo que algunas personas han definido como una
cambio paradigmático. NAESS: Sí. Creo que se trata de un cambio de estar dominados por
los medios, instrumentos, artefactos y muchas de las cosas que creemos
nos darán placer o nos harán felices o perfectos. El cambio ocurre
cuando nos preguntamos seriamente, ``¿En qué situación experimento la
máxima satisfacción de todo mi ser?'' y descubrimos que prácticamente
no necesitamos de nada de lo que supuestamente precisamos para una
vida rica y satisfactoria. Y si logramos ese cambio hacia una vida
simple en medios pero rica en fines, no nos veremos amenazados por los
planes de salvar el planeta elaborados por los ambientalistas. Por
ejemplo, podemos ver que, en lugar de una crisis energética,
enfrentamos una crisis de consumo - energía nos sobra. No hay razón
para continuar aumentando nuestro consumo de energía ni de ningún otro
aspecto material de la vida. SB: Entonces, ¿cuáles entonces considerarías que son las
características o los atributos fundamentales de la ecología profunda
y en qué difieren de los de la ecología poco profunda? NAESS: Una de las normas fundamentales de la ecología profunda es
que, en principio, cada forma de vida tiene derecho a vivir y
florecer. Obviamente, de acuerdo a cómo está hecho el mundo, debemos
matar para poder comer, pero la ecología profunda posee una intuición
básica en el sentido que no tenemos derecho a destruir a otros seres
vivos sin razón suficiente. Otra norma es que, con la madurez, los
seres humanos sentirán alegría cuando otras formas vivientes sientan
alegría, y tristeza cuando otras formas de vida sientan tristeza. No
sólo nos sentiremos tristes cuando nuestro hermano o un perro o un
gato está triste, también sufriremos cuando se destruyan seres
vivientes, incluyendo los paisajes. En nuestra civilización, tenemos
vastos medios de destrucción a nuestra disposición, pero sentimientos
extremadamente poco maduros. Hasta ahora, a la mayoría de seres
humanos sólo le ha interesado una gama muy limitada de
sentimientos. SB: La diversidad, entonces, es de gran valor, tanto a nivel
humano como a nivel de plantas y animales. NAESS: Sí. Personalmente, creo que, para maximizar la
autorrealización del ser - y no me refiero al ser como ego, sino a un
ser en un sentido más amplio - necesitamos la máxima diversidad y la
máxima simbiosis. La diversidad, por lo tanto, es una norma
fundamental y un deleite común. Como partidarios del movimiento de
ecología profunda, nuestro deleite en la diversidad es natural,
siempre y cuando no incluya formas impertinentes despiadadas, como la
cultura nazista, que son destructivas para otros. SB: ¿Qué quieres decir cuando afirmas que la máxima
autorrealización y la máxima diversidad están estrechamente
relacionadas? NAESS: La autorrealización es la realización de las
potencialidades de la vida. Los organismos que difieren entre sí de
tres maneras nos proporcionan menos diversidad que los organismos que
difieren entre sí de cien maneras. Por lo tanto, la autorrealización
que experimentamos cuando nos identificamos con el universo se acentúa
por el incremento en el número de maneras en las que los individuos,
las sociedades e incluso las especies y formas vivientes se realizan.
Entonces, a mayor diversidad, mayor Autorrealización. Esta aparente
dualidad entre individuos y totalidad está englobada en lo que yo
llamo el Ser y lo que los chinos llaman el Tao. La mayoría de personas
involucradas en la ecología profunda han sentido - usualmente, aunque
no siempre, en la naturaleza - que están conectados con algo más
grande que el ego, más grande que su nombre, su familia, sus atributos
especiales como individuos - un sentimiento que a menudo se le llama
oceánico porque muchos han tenido este sentimiento en el océano. Sin
esa identificación, la ecología profunda no atrae tan fácilmente. SB: Mencionas un marco de tiempo muy largo. Por otra parte, por
supuesto, la situación es critica en este momento - las especies se
están extinguiendo muy rápidamente y los ecosistemas están siendo
destruidos. ¿Cómo equilibras entre la necesidad de una escala temporal
muy larga y la muy urgente necesidad de acción inmediata? NAESS: Es muy natural combinar ambas cosas, porque la perspectiva
muy larga en el tiempo y en el espacio motiva a actuar de una forma
profunda y coherente. Esto quiere decir que, al estar preocupado por
la realidad en su totalidad, por los antecedentes religiosos y
filosóficos, uno aprende, por ejemplo, que prácticamente ya no hay
selvas lluviosas lejos de Sumatra, y sólo quedan seis por ciento en
Sri Lanka, y uno se ve motivado inmediatamente por algunas profunda
apreciación que dice, ``Esto no puede continuar, hay que cambiar
esto.'' De manera que el marco temporal de largo plazo - absolutamente
necesario en cuestiones de reducción poblacional, por ejemplo - es
necesario debido a ciertos hechos y a la motivación derivada de
preocupaciones eternas, como la Autorrealización, la identificación
con el universo y otras nociones religiosas que involucran milenios o
incluso la eternidad, y no solo cinco o diez años. SB: La ecología profunda, por lo tanto, es una visión fundamental
del mundo que a la vez invoca la acción inmediata. Además de
contrastarla con la ecología poco profunda, ¿puedes sugerir formas en
que las dos puedan trabajar juntas? ¿Puede la ecología profunda
informar a movimientos que tal vez sean antropocéntricos y no
articulen una visión fundamental del mundo pero que, no obstante, son
grandes y eficaces? NAESS: Pienso que el movimiento de ecología profunda debe cooperar
con varios movimientos, incluso con las organizaciones ambientalistas
que nosotros llamamos poco profundas o limitadas. El Sierra Club, por
ejemplo, no puede tener principios de ecología profunda en sus
estatutos, pero debe incluir personas muy antropocéntricas y que
piensan solamente en términos de beneficio máximo para los seres
humanos en un marco temporal de diez o veinte años. Debemos trabajar
con movimientos cuyos integrantes no conocen nada de ecología profunda
y que tal vez no tengan contacto con la naturaleza silvestre ni con
animales que no sean gatos y perros. Y, por supuesto, podemos cooperar
con movimientos que manejan cuestiones afines, como el movimiento
antinuclear y ciertos movimientos cristianos para la dignidad de la
vida, a la vez que tratamos de profundizar y expandir sus puntos de
vista hacia una nueva dirección. SB: Algunas personas, especialmente en este país [Estados Unidos],
tienen una gran fe en que, una vez que hayamos perfeccionado nuestra
tecnología informática y podamos procesar toda la información
disponible, estaremos en condiciones de tomar decisiones basadas en
datos. Tú, por otro lado, has hablado sobre la importancia de admitir
que no sabemos, de admitir nuestra ignorancia frente a la complejidad
de la naturaleza y, al mismo tiempo, de estar dispuestos a confiar en
nuestra intuición, de levantarnos y decir, ``En mis adentros, se que
esto es lo que debemos hacer.'' NAESS: Pienso que, hace ciento cincuenta años, en proporción a la
cantidad necesaria, había más información disponible para la toma de
decisiones gubernamentales en America y en Europa de la que hay
disponible hoy día. Actualmente, estamos utilizando miles de químicos
nuevos y no sabemos nada de su efectos combinados a largo plazo.
Interferimos en la naturaleza un millón de veces más profundamente de
lo que hacíamos hace cien años, y nuestra ignorancia aumenta
proporcionalmente a la información que se requiere. SB: En otras palabras, se están planteando muchas más preguntas,
pero se dispone de menos respuestas. NAESS: Exactamente. Un indicio es que si tomamos el número de
artículos científicos publicados cada año con conclusiones claras y
fidedignas y lo dividimos para el número de preguntas planteadas a los
científicos por parte de personas responsables y preocupadas de las
consecuencias de nuestra intervención en la naturaleza, descubriremos
que el cociente se acerca a cero. Es decir, el número de preguntas muy
rápidamente se está volviendo indefinidamente grande, mientras que el
número de respuestas, de hecho, aumenta muy lentamente. Y, de todas
maneras, dentro de cien años se nos terminará el papel para imprimir
los millones de artículos que proveerán las respuestas relevantes cada
año. SB: ¿De modo que tú no crees que, si perfeccionamos nuestra
ciencia y tecnología, nuestras respuestas de alguna manera alcanzarán
el número de preguntas que se están planteando? NAESS: Todo lo contrario, la tecnología es más inservible que
nunca porque la tecnología que se produce ahora no satisface las
necesidades humanas básicas, como un trabajo con sentido en un
ambiente con sentido. El progreso técnico es una parodia de progreso
porque el concepto de progreso técnico es cultural y no
técnico. Nuestra cultura es la única en toda la historia de la
humanidad en la que la cultura se ha adaptado a la tecnología, en
lugar de lo contrario. En la cultura china tradicional, la burocracia
se opuso al uso de inventos que no estuvieran en armonía con las metas
culturales generales de la nación. La población común no usó un gran
número de inventos técnicos simplemente porque no estaba permitido.
Mientras tanto, aquí tenemos la máxima, ``No se puede detener el
progreso,'' no se puede interferir en la tecnología y, por ende,
permitimos que la tecnología dicte las formas culturales. SB: En relación con esto, se ha señalado que la naturaleza
peligrosa de los materiales empleados para generar energía atómica
tendrá consecuencias políticas imprevistas. NAESS: Sí. La seguridad, por ejemplo, es un problema muy grande;
y, más importante aún, dicha tecnología presupone una sociedad
tremendamente centralizada, mientras que en sociedades ecológicamente
más benéficas, la creación y las fuentes de energía estarían
descentralizadas y ampliamente distribuidas, y serían los pequeños
grupos de las comunidades locales los que controlan sus propios
recursos. Como están las cosas ahora, tenemos una centralización
progresiva, que promueve una menor autodeterminación de los individuos
y culturas locales, y menor libertad de acción. Mientras más
centralizadas estén nuestras fuentes energéticas, más dependientes
seremos de instituciones centralizadas a cientos de kilómetros de
distancia. SB: Esto nos devuelve a la cuestión de información versus
intuición. Tu piensas que no podemos esperar a tener una cantidad
ideal de información, sino que debemos actuar de alguna manera en base
a lo que ya sabemos. NAESS: Sí. Es más fácil para las personas involucradas en la
ecología profunda que para otras, porque tenemos ciertos valores
esenciales, una visión fundamental de lo que vale en la vida, de lo
que merece la pena preservar, lo que hace que esté completamente claro
que nosotros en los países ricos nos oponemos a más desarrollo a favor
de mayor dominación y un estándar mayor de vida. Se debería reducir el
estándar material de vida y se debería mantener o mejorar la calidad
de vida, en el sentido de satisfacción básica en lo profundo del
corazón y del alma. Esta visión es intuitiva, como lo son todas las
visiones importantes, en el sentido que no puede ser probada. Como
dijo Aristóteles, tratar de probar todo demuestra una falta de
educación, porque hay que tener un punto de partida. No se puede
probar la metodología de la ciencia, no se puede probar la lógica,
porque la lógica presupone premisas fundamentales. SB: Hoy en día, la gente está entrenada para postergar la adopción
de una posición sobre un problema dado hasta que no se conozcan todos
los hechos relacionados. Por ejemplo, algunos expertos afirman que los
reactores nucleares son inseguros, otros afirman que son seguros y la
gente se queda desconcertada. NAESS: Yo le digo a la gente que si aclaran sus suposiciones
fundamentales acerca de lo que es necesario para una vida simple en
medios y rica en fines, necesariamente llegarán a la conclusión que no
es una falta de consumo energético lo que los hace infelices. Podrán
oponerse a la energía nuclear sin necesidad de haber leído voluminosos
tomos y sin conocer las miríadas de hechos utilizados por periódicos y
diarios. Y también deberán encontrar a otros que sientan lo mismo y
formar círculos de amigos que se brinden confianza y apoyo mutuos para
vivir de una manera que la mayoría considera ridícula, ingenua,
estúpida e innecesariamente simplista. Pero, para hacerlo, uno ya debe
tener suficiente autoconfianza como para seguir sus propias
intuiciones - una cualidad que escasea mucho en amplios sectores de la
población. Mucha gente sigue las tendencias y la publicidad y tiende a
convertirse en discapacitada a nivel ético y filosófico. SB: ¿Cuáles consideras que son las prioridades de acción del
movimiento de ecología profunda en los futuros veinticinco años? NAESS: Cada uno de nosotros debe actuar en una parte diferente de
una frontera muy extensa. Una de las actividades más importantes para
los próximos cinco o diez años, será la de difundir los conocimientos
que tenemos - con respecto a la destrucción de las selvas lluviosas
tropicales, por ejemplo, o a los cambios climáticos y demás factores
globales que ahora se están saliendo de control. La comunicación es
crucial y todos podemos hacer algo. En ecología profunda, otro asunto
de fundamental importancia es cómo llevarnos con los diferentes grupos
religiosos - cristianos, budistas y otros - en los que solo una
minoría, especialmente los jóvenes, está totalmente consciente de la
destrucción del planeta y cree que esto no puede ser permitido.
Debemos cooperar con estos movimientos religiosos porque, como dije,
la motivación para una acción fuerte debe provenir de fuentes
profundas de ética y filosofía. SB: Recientemente, el dirigente de un sindicato de maquinistas de
una compañía aeroespacial, involucrado en un importante acuerdo de
defensa contractual, hizo la misma observación. Subrayó que, si el
movimiento para el desarme quisiera unirse a los trabajadores de la
industria de armamentos, tendría que enfatizar en la conversión de la
producción de armas en una industria para tiempos de paz. Caso
contrario, sería peligroso para su sustento y nunca recibiría su
apoyo. NAESS: Esto también tiene relación con lo que estamos haciendo
ahora en Noruega. En el intento de competir con Japón, Singapur y
varios otros países, hemos tenido que construir fábricas enormes,
centralizadas y automatizadas. En vez de ello, lo que necesitamos es
reducir nuestras importaciones y, por lo tanto, nuestras
exportaciones, convertir nuestras grandes fábricas en otras de pequeña
escala, para industrias intensivas que fabriquen los productos que
necesitamos y sigan sustentando nuestra cultura como ha sido siempre,
en lugar de intentar de competir en el mercado mundial. Así tendríamos
muy poco desempleo y el trabajo en sí sería mucho más significativo.
Si llegamos a los trabajadores con este tipo de programa, serían
mucho más receptivos que si llegamos desde nuestras residencias
de clase media o alta y les hablamos en nuestro propio idioma acerca de
nuestras propias preocupaciones, que son más bien abstractas. SB: ¿Cuán importante crees que es que los individuos practiquen la
ecología profunda en sus vidas cotidianas? Y, me preguntaba, ¿cómo la
practicas en tu vida? NAESS: Creo que, a largo plazo, para poder participar en el
movimiento de ecología profunda con recocijo y de corazón, hay que
tomar la propia vida muy seriamente. La gente que mantiene con éxito
un bajo estándar material de vida y cultiva exitosamente un intenso y
profundo sentido de la vida, está en mucha mejor capacidad de mantener
coherentemente una visión ecológica profunda y de actuar en su
nombre. El momento en que tomo asiento, respiro profundamente y sólo
siento en dónde estoy, me puedo preguntar dónde y cuándo disfruto de
mi vida en realidad y cuáles serían los medios mínimos necesarios para
mantener estos sentimientos y situaciones agradables. Por ejemplo, yo
mismo he sentido demasiadas ansias de ir a escalar el Himalaya, cuando
podría tener esa satisfacción peculiar como montañista en Noruega. Si
uno se concentra en lo que le da satisfacción, descubrirá que ésta
puede ser alcanzada de una manera mucho más simple y fácil de lo que
hemos sido educados a creer en nuestra sociedad, según la cual lo más
grande, lo más elaborado y lo más costoso es considerado lo mejor. SB: Me gustó lo que recientemente dijiste sobre dedicar una o dos horas
simplemente a observar una pequeña parcela de terreno. NAESS: Sí. Mira esto (sosteniendo una flor diminuta). Si tomaras
las formas y las simetrías y las convirtieras en una pintura, podrías
ganar el primer premio en cualquier concurso. SB: Tengo parientes en Inglaterra que disfrutan incansablemente de
escalar las mismas montañas en Gales y las mismas colinas cerca su
hogar. NAESS: Así es. ¡Una colina nunca es la misma en manera repetitiva!
El desarrollo de la sensibilidad hacia las buenas cosas, de las que
hay en abundancia, es la verdadera meta de la educación. Y no es que
necesitemos limitar nuestras metas. No abogo por la vida simple,
excepto en el sentido de una vida simple en medios, pero rica de metas
y valores. Yo soy tremendamente ambicioso. Para mí, sólo lo mejor es
suficientemente bueno. Me gusta la riqueza, y yo me siento más rico
que la persona más rica cuando estoy en mi cabaña en el campo, con
agua que yo he cargado desde una cierta vertiente y con la leña que yo
he recogido. Cuando tomas un helicóptero hasta la cumbre de una
montaña, la vista parece una postal y, si hay un restaurante en la
cima, podrías quejarte de la mala comida. Pero si luchas desde abajo,
tendrás un profundo sentimiento de satisfacción, e incluso los
sándwiches embadurnados de la grasa de los esquí y de arena te sabrán
fantásticos. Última revisión Mayo
27, 2002. Introducción y traducción de Paolo
Catelan. Edición de Maricruz González Cárdenas. El material
publicado en PanNatura está protegido por la Ley de Derechos
de Autores y Editores y © Fundación Sangay: El uso
indiscriminado del mismo no está permitido, pero puede ser
libremente circulado para fines personales, educacionales y
no comerciales. PanNatura y Fundación Sangay son marcas y
logos registrados. © PanNatura 2002. © Fundación
Sangay 2002. Original title, ``Simple in Means, Rich in
Ends - An Interview with Arne Naess''. From DEEP ECOLOGY FOR
THE 21ST CENTURY, edited by George Sessions. © 1995 by
George Sessions. Reprinted by arrangement with Shambhala
Publications Inc., Boston, www.shambhala.com - Originally published in
THE TEN DIRECTIONS, Los Angeles Zen Center, 1982.