LA DIVERSIDAD de los suelos, climas, y
plantas ha contribuido a la diversidad de las culturas alimentarias en
todo el mundo. El sistema alimentario centroamericano basado en el
maíz, los sistemas asiáticos basados en el arroz, la dieta etíope
basada en el teff y los alimentos africanos basados en el mijo no son
solamente una parte de la agricultura: son cruciales para la
diversidad cultural. La seguridad alimentaria no consiste solamente en
tener acceso a la comida adecuada. Consiste al mismo tiempo en tener
acceso a comida culturalmente apropiada. Los vegetarianos pueden
sufrir hambre si se los obliga a una dieta basada en la carne. En
Europa, he visto asiáticos sufrir grandes penurias por las dietas a
base de pan, papas, y carne.
India es un país rico en diversidad
biológica y en diversidad cultural de sus sistemas alimentarios. En
las altas montañas de Himalaya, las personas comen pseudo-cereales
como amaranto, trigo sarraceno y quenopodios. Los pueblos de las
regiones áridas de la India occidental y semi-áridas del Deccan viven
de mijo. La India oriental alberga culturas [alimentarias] inspiradas
por el arroz y el pescado, como en los estados de Goa y Kerala.
Además, cada región posee su propio aceite comestible y culturalmente
peculiar empleado en la cocina. En el Norte y en el Este es aceite de
mostaza, en el Occidente es el de cacahuete, en el estado de Decca es
de el sésamo y en Kerala es el de coco.
La diversidad de semillas oleaginosas
también ha contribuido a la diversidad de los sistemas de cultivo. En
las campiñas, las semillas oleaginosas siempre han sido mezcladas con
los cereales. El trigo se lo mezcla con mostaza, y el sésamo con el
mijo. Un típico jardín casero puede albergar hasta cien diferentes
especies que crecen en cooperación.
La historia de cómo en la India la
soya ha desplazado a la mostaza en pocos meses de libres importaciones
es una historia que se repite con los diferentes alimentos, cultivos y
culturas de todo el mundo, mientras las exportaciones subsidiadas por
los países industrializados son arrojadas en seno de las sociedades
agrícolas, destruyendo medios de sustento, biodiversidad y diversidad
cultural alimentaria. La inundación de los mercados domésticos con
importaciones artificialmente baratas está sustrayendo los mercados
locales y los medios de sustento a los agricultores y a los
procesadores de alimentos locales. La expansión de los mercados
globales ocurre en medio de la extinción de las economías y culturas
locales.
``LA MOSTAZA ES NUESTRA VIDA''
Para los bengalís, el pescado Hilsa frito en aceite de mostaza es
la delicia más exquisita, y a los hindúes norteños les gusta sus
pakoras fritas en el mismo aceite por su sabor y aroma únicos.
En el sur, las semillas de mostaza constituyen la sazón preferida para
muchos platos. El aceite de mostaza es utilizado para cocinar en toda
la región norteña de India - siendo el aceite para cocinar y sazonar
estándar de Bihar, Bengala, Orissa y el oriente de Uttar Pradesh.
La mostaza, un cultivo desarrollado
originariamente en la India, no es útil solamente como aceite
comestible. Es una medicina importante en el sistema indígena de
asistencia médica. Se la utiliza en los masajes terapéuticos y para
tratar problemas musculares y de articulaciones. El aceite de mostaza
con ajo y cúrcuma se utiliza en el tratamiento de dolores reumáticos y
de articulaciones. El aceite de mostaza es popular también como
repelente de mosquitos, un recurso importante en una región donde el
resurgimiento de la malaria es responsable de la muerte de miles de
personas.
Hay muchos otros usos personales y
sanitarios en donde se emplea aceite y semillas de mostaza, y diversas
especies y variedades de mostaza son cultivadas y utilizadas para
tareas diferentes [1]. Durante la celebración del Deepavali, el
aceite de mostaza es el combustible de las lámparas diya. Esta
no es una tradición festiva, sino más bien un método ecológico de
control de plagas en una temporada cuando el cambio entre estaciones
provoca un brote de enfermedades y plagas. El humo que libera el
aceite de mostaza usado para alimentar las lámparas deepavali
actúa como un purificador ambiental y un agente pesticida, reduciendo
la difusión de enfermedades que destruyen los granos almacenados y
depurando la atmósfera de casas y aldeas. En la medida que estas
lámparas que queman aceite de mostaza han sido sustituidas por velas
de parafina, una fiesta ecológicamente benigna se ha transformado en
una ecológicamente contaminante.
Semillas autóctonas con un alto
contenido de aceite son fáciles de procesar, en formas
descentralizadas y a pequeña escala, con tecnologías inocuas para el
medio ambiente y sin riesgos para la salud. Estos aceites son entonces
asequibles a los pobres por su bajo costo. En la India rural, miles de
artesanos trabajan por cuenta propia en la extracción de aceite de
semillas cultivadas localmente para la producción de aceite comestible
de uso humano y de tortas de aceite para el ganado. La mayor parte del
procesamiento de las semillas oleaginosas se ejecuta utilizando más de
un millón de ghanis (``expulsores´´) y 20.000 pequeñas y
minúsculas prensas, que representan el 68 por ciento de la producción
de aceites comestibles [2]. El aceite extraído a través de estas
tecnologías indígenas de prensado al frío es fresco, nutritivo, no
adulterado y de sabor natural [3].
Las mujeres que viven en los
bastis, o barrios bajos, usualmente compran pequeñas cantidades
de aceite de mostaza extraído, estando ellas presentes, del
ghani local. Esta supervisión directa y comunitaria sobre el
procesamiento es la mejor garantía de seguridad alimentaria. A pesar
de todo ésto, aquellos sistemas comunitarios de seguridad alimentaria
y sanitaria fueron rápidamente desmantelados en nombre de la seguridad
alimentaria en 1998, cuando el procesamiento local de aceite de
mostaza fue prohibido y sistematizaron la libre importación de aceite
de soya como reacción a la misteriosa contaminación de las reservas de
aceite comestible de Delhi.
La repentina falta de disponibilidad
de aceite de mostaza puso en graves problemas a las mujeres pobres.
Sus niños no comerían alimentos cocinados en aceite de palma o de soya
importado, y se iban a dormir sin comer. Siendo pobres, no podían
permitirse comprar el aceite empaquetado que era la única forma en la
que podían encontrar el aceite luego de la prohibición impuesta a los
productores locales. Aunque los chinos y los japoneses comen productos
de soya en forma de alimentos fermentados, en la mayoría de las
culturas fuera del Asia oriental, los productos de soya no son
comidos. A pesar de décadas de promoción a través de la libre
distribución en las escuelas, en India la soya no ha sido adoptada
como la mejor opción ya sea en forma de aceite o alimentos
proteicos.
LA EPIDEMIA DE HIDROPESÍA
En Agosto de 1998, una tragedia se desató en Delhi debido a una
incontrolada adulteración del aceite de mostaza con semillas de la
mala hierba Argemone mexicana, y otros adulterantes como
diesel, aceites de desechos y aceites industriales.
El consumo del aceite adulterado
desató una epidemia de lo que fue llamada ``hidropesía'' en referencia
a una gama de señales y síntomas que afectaban a múltiples órganos y
sistemas. Entre éstos había nausea, vómito, diarrea, hinchazón
abdominal, afecciones hepáticas, daños renales, problemas cardiacos,
falta de respiración debido a la retención de fluidos en los pulmones,
y muerte por infarto. La relación entre la hidropesía y la
adulteración del aceite comestible fue establecida por primera vez en
1926 por un médico hindú en Bengala. Para principios de septiembre de
1998, oficialmente habían muerto 41 personas y 2.300 más habían sido
afectadas.
Las ventas de aceite de mostaza
fueron prohibidas en Delhi, Assam, Bihar, Haryana, Madhya Pradesh,
Orissa, Uttar Pradesh, Bengala Occidental, Arunachal Pradesh, Sikkum,
Tripura, y Karnataka. En Julio, India anunció que importaría 1 millón
de toneladas de soya para la extracción de aceite, ignorando las
protestas de grupos ciudadanos y del Ministerio de Agricultura, que
cuestionaron la necesidad y la seguridad de las importaciones. Más
tarde, se oficializaron las libres importaciones de soya. No sólo no
había ninguna garantía de que la soya importada no estuviera
contaminada por semillas de soya genéticamente modificada, la acción
al mismo tiempo puso en peligro la industria local de producción de
aceite y con ella la cultura y la economía alimentaria que de ella
dependían.
El 4 de septiembre, el gobierno
prohibió la venta de todos los aceites comestibles no empaquetados,
asegurándose de esta forma que toda la producción casera y comunitaria
de aceites comestibles se suspendiera, y el aceite comestible fue
completamente industrializado. La economía alimentaria del pobre, que
depende del aceite no empaquetado porque es más barato y lo puede
comprar en pequeñas cantidades, fue completamente destruida.
El origen de la adulteración que
provocó estos efectos nefastos permanece en el misterio. Primero, en
el pasado los comerciantes locales habían adulterado marcas
particulares de aceites en regiones remotas y marginalizadas para
engañar a los consumidores de forma que no podía notarse; sin
embargo, la adulteración del aceite de mostaza afectó a casi todas las
marcas, y la capital de India, Delhi, fue la región más afectada. Tal
adulteración causó una reacción inmediata y no pudo haber sido
provocada por un único comerciante local.
En segundo lugar, mientras
comerciantes corruptos en el pasado habían adulterado el aceite de
mostaza con argemone, antes de la tragedia del 1998 el agente
adulterante nunca fue encontrado en cantidades superiores al uno por
ciento del aceite. Esta vez, el aceite contaminado contenía hasta el
30 por ciento de argemone y otros agentes. El alto nivel de
adulteración con argemone y otras sustancias tóxicas, como diesel y
aceites de desecho, claramente indicaba que la tragedia no era el
resultado del tradicional negocio de la adulteración.
Según el ministro de salud de Delhi,
la adulteración era imposible sin una conspiración organizada. Fue
perpetrada de tal manera que podía matar a las personas rápidamente y
en gran cantidad, y fue inevitable la inmediata prohibición del aceite
de mostaza y la libre importación de soya y otras semillas para la
producción de aceite. La Rajasthan Oil Industries Association
[Asociación de Industrias de Aceite de Rajasthan] declaró que se
estaba tramando una ``conspiración'' para minar el comercio de aceite
de mostaza, y advirtió que ``las manos invisibles de las
multinacionales'' estaban involucradas.
COMPAÑÍAS MULTINACIONALES SE BENEFICIAN DE LA TRAGEDIA
DEL ACEITE DE MOSTAZA
Durante la crisis del aceite, el cabildero hindú de la soja
organizó una importante conferencia, ``Globoil India 1998,'' para
promocionar la globalización y la importancia del monocultivo para la
economía hindú del aceite comestible. La U.S. Soybean Association
[Asociación Americana de la Soya] presenciaba esta conferencia para
presionar por las importaciones de soya [4]. Según el Business
Line, ``los agricultores de Estados Unidos necesitan nuevos
grandes mercados para sus exportaciones.... India representa un blanco
perfecto.''[5]
Las compañías multinacionales
lucraron de la tragedia del aceite de mostaza. La prohibición sobre el
procesamiento local había destruido la economía domestica y de pequeña
escala del aceite comestible. Había criminalizado al productor casero
de aceite. Y había destruido el mercado local para los agricultores.
Los precios de la mostaza habían colapsado desde 2.200 rupias a los
600-800 rupias el quintal.
Los peligros de esta destrucción son
tremendos. Si los comerciantes no pueden vender aceite de mostaza, no
comprarán mostaza a los agricultores, y los agricultores dejarán de
cultivar mostaza. Esto llevará a la extinción de un cultivo que es
la esencia simbólica de la Primavera. Una vez que el aceite de mostaza
haya desaparecido de la economía agrícola, incluso cuando se haya
suspendido la prohibición del aceite de mostaza, nos veremos
obligados a seguir en esta dependencia forzada de la soya para la
producción de aceite comestible.
Calgene, que ahora es propiedad de
Monsanto, ha patentado la planta hindú de mostaza, la India
brassica. Si posteriormente la India quisiera reintroducir la
mostaza, tendría que depender de variedades de mostaza genéticamente
modificadas y patentadas. Los agricultores y los consumidores deberían
depender de Monsanto para las semillas patentadas de soya y
mostaza.
Tal dependencia de semillas
importadas para la producción de aceite comestible puede fácilmente
provocar violencia e inestabilidad. Los disturbios por falta de
alimentos en Indonesia en los últimos años 90 fueron en su mayoría
debido al hecho de que Indonesia se había vuelto catastróficamente
dependiente de la soya importada para la producción de aceite. Cuando
la divisa indonesiana colapsó el precio del aceite comestible se
disparó, y el resultado fue la violencia.
La destrucción de la industria
domestica de producción de aceite tampoco asegura una mayor seguridad
alimentaria como, en cambio, afirma el gobierno. Es un hecho bien
establecido que las exportaciones de los Estados Unidos están
altamente adulteradas por medio de lo que ha sido llamada la
contaminación premeditada, o ``mezcla.'' El parthenium, una mala
hierba tóxica que se ha difundido por toda la India, provino de los
envíos de trigo de Estados Unidos.
Más significativamente, la
adulteración de la ingeniería genética ocurre a nivel genético y es
por lo tanto invisible. A diferencia de las semillas tóxicas - como
las del argemone - que son añadidas externamente, la ingeniería
genética permite en efecto que la adulteración de los alimentos sea
perpetrada internamente, por medio de la introducción en los
cultivos de genes para toxinas desde bacterias, virus y animales. La
ingeniería genética está adulterando alimentos con toxinas de ratas y
escorpiones.
Se estima que en 1998 más de 7
millones de hectáreas fueron sembradas con soya Roundup Ready
genéticamente modificada. La Monsanto modifica genéticamente la soya
con un gen bacteriano que confiere la tolerancia al herbicida Roundup,
que la misma Monsanto produce. Esta soya no ha sido modificada
genéticamente para aumentar su rendimiento o su salubridad. El único
objetivo de la soya Roundup Ready es vender más químicos
específicamente desarrollados para estas semillas.
Los Estados Unidos no han podido
vender en Europa su soya genéticamente modificada porque los
consumidores europeos demandaban que tales alimentos fueran
etiquetados, a lo que se oponen ardientemente los intereses
agroindustriales y sus aliados. Según el anterior Presidente de los
Estados Unidos Jimmy Carter, dichas etiquetas harían que las
exportaciones de los Estados Unidos se pudrieran en los puertos
alrededor del mundo. (Una amplia coalición de científicos,
profesionales de la asistencia sanitaria, consumidores, agricultores,
y líderes religiosos de los Estados Unidos han entablado una demanda
para que el etiquetado sea obligatorio.)
Por lo tanto, la compañías
estadounidenses están desesperadas por arrojar sus soya genéticamente
adulterada en países como la India. La tragedia del aceite de mostaza
representa una perfecta ``apertura del mercado.'' Pues mientras el
gobierno de India no ha perdido ni un momento para imponer
restricciones al embalaje y al etiquetado de la industria indígena de
aceite comestible, no ha tomado medidas para imponer la segregación y
el etiquetado de semillas de soya genéticamente modificada.
En India, un nuevo intercambio de
pagos adelantados por la soya ha sido inaugurado. Según Harsh
Maheshwari de la Soya Association [Asociación de la Soya], el cálculo
más conservador de su actividad es un vuelco de 2.3 billones de
dólares. Algunos afirman que será cinco veces más grande. El Council
for Scientific Research and the Technology Mission [Consejo para la
Investigación Científica y la Misión Tecnológica] sobre las semillas
para la producción de aceite ha anunciado medidas para promocionar el
uso de la soya como alimento. Cada agencia gubernamental en los
Estados Unidos y en India está por ser instrumentalizada por parte del
cabildeo de la soya para destruir la diversidad agrícola y alimentaria
con el objetivo de difundir el monocultivo de soya.
Mientras crecen las utilidades para
la agroindustria, los precios que los agricultores de Estados Unidos
reciben para la soya han venido desplomándose. Los agricultores de
Estados Unidos e India son perdedores en el sistema globalizado de
libre comercio que beneficia a las corporaciones globales.
MERCANTES GLOBALES DE SOYA
En 1921, 36 compañías controlaban el 85 por ciento de las
exportaciones de granos y cereales de los Estados Unidos. Para los
finales de los años 70, seis gigantescos ``Mercantes de Cereales''
controlaban más del 90 por ciento de las exportaciones de Estados
Unidos, Canadá, Europa, Argentina y Australia. Hoy en día, Cargill y
Continental controlan cada una el 25 por ciento del comercio de
granos.
Refiriéndose a esta concentración de
poder, el ex diputado James Weaver (D-OR) dijo,
Estas compañías son gigantes. Controlan no sólo la adquisición y la
venta de granos, también su envío, su almacenamiento y todo lo demás.
Es obsceno. He protestado contra ellas una y otra vez. Creo que los
alimentos son lo máximo que pueda haber - diablos, quien controla las
reservas alimentarias de veras tiene a la gente por el escroto. Y a
pesar de eso permitimos que seis corporaciones lo hagan a
hurtadillas. ¡Es alucinante! [6]
Estados Unidos es el más grande
productor de soya del mundo, un cultivo de Asia oriental que al mismo
tiempo es el más grande producto de exportación de los Estados
Unidos. El 26 por ciento de la tierra cultivable de Estados Unidos
está destinada al cultivo de la soya. Esta producción se duplicó entre
1972 y 1997, desde los 34.6 millones a los 74.2 millones de
toneladas. Más de la mitad de este cultivo es exportado como semilla
de soya o como aceite de soya.
Los terrenos agrícolas de Estados
Unidos destinados al cultivo de la soya genéticamente modificada se
han disparado de 0.5 millones de hectáreas en 1996 a los 18 millones
de hectáreas en 1998, lo que corresponde al 40 por ciento de los
cultivos transgénicos del país [7]. De esta manera se está volviendo
inevitable que las semillas de soya convencional se mezclen con las
semillas de soya transgénica en los envíos de las exportaciones.
En los Estados Unidos, la soya es
usada como alimento para ganado y peces, como [ingrediente en los]
adhesivos, pesticidas, plásticos, disolventes, jabones, pinturas y
tintas [8]. El 80 por ciento de los alimentos procesados
industrialmente ahora contienen soya, cómo descubrieron los
consumidores europeos cuando intentaron boicotear los alimentos que
contenían soya Roundup Ready de la Monsanto.
Brazil sigue a Estados Unidos en la
producción de soya, con sus 30.7 millones de toneladas en 1997.
Argentina es el tercer productor más grande. Las hectáreas argentinas
destinadas al cultivo de soya han aumentado desde cero en los años 60
a los casi 7 millones en 1998, con más de la mitad plantadas con
variedades transgénicas. Las hectáreas de la India bajo cultivo de
soya también han aumentado desde cero en los años 60 a los casi 6
millones en 1998.
El comercio de la soya, al igual que
el comercio de otros bienes agrícolas, es controlado por seis
Mercantes de Granos: Cargill, Continental (ahora perteneciente a
Cargill), Louis Dreyfus, Bunge, Mitsui Cook y Andre & Company [9]. Las
mismas compañías también controlan el almacenamiento y el transporte,
y por ende los precios de los bienes.
SOYA PATENTADA Y MONOPOLIO DE LAS SEMILLAS
No sólo el comercio de la soya es controlado por las corporaciones
multinacionales; el cultivo de la soya se está volviendo cada vez más
monopolizado a través del control sobre la misma semilla.
La Monsanto ha adquirido el negocio
semillero de corporaciones como Cargill, Agracetus, Calgene, Asgrow
Seed, Delta and Pine Land, Holden, Unilever y Sementes Agrocetes. Es
dueña de las patentes de las varias especies de soya. Una subsidiaria
de W.R. Grace, Agracetus es propietaria de patentes de todas las
variedades y semillas transgénicas de soya, independientemente de los
genes insertados, y de todos los métodos de modificación [genética].
La patente enormemente amplia de la
soya de Agracetus ha sido denunciada por Rural Advancement Foundation
International, un grupo con intereses públicos. El Dr. Geoffrey
Hawtin, director general del International Plant Genetic Resources
Institute [Instituto Internacional de Recursos Genéticos de las
Plantas] en Roma, Italia, expresó su preocupación con respecto a dicha
patente:
La concesión de patentes que cubren todas las variedades
genéticamente modificadas de una especie, independientemente de los
genes involucrados o de los métodos con los cuales fueron
transferidos, pone en las manos de un único inventor la posibilidad de
controlar lo que cultivamos en nuestras granjas o en nuestros
jardines. Con un golpe de pluma, la investigación de un sin número de
agricultores y científicos ha sido potencialmente invalidada en un
único acto legal de saqueo económico [10].
Mientras la Monsanto inicialmente
había denunciado la patente, retiró la denuncia luego de adquirir
Agracetus.
La Monsanto también es propietaria de
una patente de plantas [transgénicas] resistentes a herbicidas, como
maíz, trigo, arroz, soya, algodón, remolacha azucarera, semillas
oleaginosas, colza, canola, lino, girasol, papa, tabaco, alfalfa,
álamo, pino, manzano y uva. También incluye métodos para el control de
malas hierbas, siembra de semillas y aplicación del glifosato (un
herbicida). Así la Monsanto controla el entero proceso de producción
de estas plantas, desde la siembra hasta el cultivo y la venta.
La soya Roundup Ready ha sido
genéticamente modificada para resistir al herbicida de amplio espectro
Roundup, producido por la Monsanto. Los tres nuevos genes
genéticamente insertados en la soya - de una bacteria, de un virus de
la coliflor y de una petunia - no añaden absolutamente nada al valor
nutricional o al sabor de la soya. En cambio, la inusitada combinación
genética - que jamás hubiera sido creada por la naturaleza - hace que
las semillas de la soya sean resistentes a un herbicida. Normalmente
las semillas de la soya son demasiado delicadas para ser fumigadas una
vez que comienzan a brotar del suelo. Pero ahora, dado que dos de sus
productos - la semilla y el herbicida - están tan estrechamente
relacionados, la Monsanto logra vender más de ambos [11]. La Monsanto
garantiza que ésto implicará un rendimiento más elevado por cada
cultivo de soya, pero no lo pueden demostrar.
PROCESAMIENTO INDUSTRIAL
Desde la semilla hasta el procesamiento y la distribución, la soya
está asociada con la concentración de poder. Mientras el contenido de
aceite del coco alcanza el 75 por ciento, el del maní el 55 por
ciento, el del sésamo el 50 por ciento, el del ricino el 56 por
ciento, y el del niger el 40 por ciento, el contenido de aceite de la
soya apenas alcanza el 18 por ciento. Sin embargo, los libros de texto
afirman que ``la soya produce abundantes cantidades de aceite'' y ``la
soya posee un contenido de aceite superior a aquel de otras
legumbres.''[12]
Siendo pobre en contenido de aceite,
el aceite de soja es extraído en grandes plantas de extracción con
disolventes. (La extracción con disolventes fue aplicada por primera
vez en los Estados Unidos para extraer la grasa de la basura, de los
huesos, y para la destrucción y el embalaje de la basura doméstica.)
Para la extracción del aceite se utilizan disolventes clorados como el
cloroetileno.
En el procesamiento industrial a
gran escala se sacrifica necesariamente la seguridad alimentaria,
puesto que:
* el procesamiento permite la mezcla
de aceites comestibles con aceites no comestibles,
* el procesamiento se basa en el uso
de químicos,
* el procesamiento crea grasas
saturadas,
* el transporte de larga distancia se
presta a riesgos de adulteración, añade ``millas alimentarias'' en la
forma de contaminación de CO2, y contribuye al cambio climático
[global], y
* a los consumidores se les niega el
derecho de saber cuáles ingredientes han sido usados y qué
procesamiento se ha adoptado para la producción industrial de los
aceites.
¿SON SALUDABLES LOS DERIVADOS DE LA SOJA?
La soya y los derivados de la soya son promocionados como
sustitutos globales para diversas fuentes de alimentos en distintas
culturas. Son promocionados como sustitutos para las diversas semillas
y legumbres oleaginosas y para los derivados lácteos y los cereales en
todas partes del mundo. La American Soybean Association está
promocionando ``dals análogos'' - extrusiones de soya en forma de
bolitas que se parecen a garbanzo negro, garbanzo verde, frijol de
palo, lenteja y frijol judía. La dieta que preven se basaría en el
monocultivo de soya; sólo su apariencia sería diferente.
Sin embargo, aunque la promoción de
alimentos derivados de la soya se quiere justificarla en base a
razones de salud y de nutrición, hay estudios que demuestran que pasar
repentinamente a dietas a base de soya puede ser dañino para la
salud. Los alimentos a base de soya, sea en su forma procesada y no
procesada, contienen un gran número de sustancias tóxicas a niveles de
concentración que ponen en riesgo significativo a la salud de los
humanos y de los animales.
Las semillas de soya contienen
inhibidores de tripsina que inhiben los procesos pancreáticos,
provocan un incremento del tamaño y del peso del páncreas, e incluso
pueden causar cáncer [14]. En los Estados Unidos, el cáncer
pancreático es el quinto cáncer fatal más común, y su incidencia está
aumentando. Las concentraciones más altas de inhibidores de tripsina
se encuentran en la harina de soya, un derivado no consumido en las
culturas [alimentarias] tradicionales basadas en la soya, que en su
lugar se especializan en el consumo de derivados de la soya que han
sido fermentados [15].
La soya contiene también lectinas que
interfieren con el sistema inmunológico y el equilibrio ecológico del
intestino. Cuando se inyectan a las ratas, las lectinas aisladas de la
soya demostraron ser letales. Cuando se las suministra oralmente,
estas lectinas inhibían el crecimiento de las ratas [16]. La soya
también contiene ácido fítico que interfiere con la absorción de
minerales imprescindibles cómo calcio, magnesio, zinc, cobre y
hierro. Dado que las deficiencias de calcio y hierro representan los
síntomas más importantes de la desnutrición en niños y mujeres en
países como India, al comprometer a la asimilación de estos minerales
esenciales por parte del cuerpo puede tener serias consecuencias
[17].
El peligro más importante planteado
para la salud por parte de dietas ricas en soya se debe a su alto
contenido estrógeno, especialmente si la soya es modificada
genéticamente. El impacto devastador de compuestos estrógenos se
enfatizó cuando mujeres nacidas de madres que habían tomado estrógenos
sintéticos manifestaron una propensión al aborto espontáneo tres veces
superior con respecto a las demás mujeres y una incidencia más grande
de una forma rara de cáncer maligno vaginal. Hombres nacidos de madres
que habían tomado estos estrógenos manifestaban niveles superiores de
infecundidad con respecto a los demás hombres [18].
Dado que la soya se está utilizando
ampliamente en todos los productos alimenticios, incluso en los
alimentos para infantes, dosis muy altas de estrógenos son consumidas
por niños, mujeres y hombres. Los infantes alimentados con fórmulas a
base de soya están ingiriendo diariamente una dosis de estrógenos
equivalente a la de entre 8 y 12 píldoras anticonceptivas [19]. Según
el ecólogo neozelandés Richard James, los derivados de la soya están
``inseguros de cualquier régimen y de cualquier cantidad.''[20] La
globalización de los alimentos derivados de la soya representa un
experimento importante practicado sobre las generaciones presentes y
futuras. Es un experimento innecesario, dado que la naturaleza nos ha
ofrecido una tremenda variedad de alimentos seguros, y diversas
culturas han producido y seleccionado alimentos nutritivos a partir de
la diversidad de la naturaleza.
Durante la crisis de la mostaza del
año 1998, las mujeres de los barrios marginales de Delhi, organizadas
por las mujeres de un grupo denominado ``Sabla Sangh,'' me invitaron
para discutir con ellas las causas de la crisis. Ellas afirmaron que
``La mostaza es nuestra vida.... Queremos de nuevo nuestro aceite de
mostaza, barato y seguro.'' Por ende, se formó una coalición de
mujeres para los derechos alimentarios. Organizamos protestas y
distribuimos aceite de mostaza orgánica como parte del Sarson
Satyagraha, un programa de no cooperación en contra de leyes y
políticas que estaban negando a la gente alimentos seguros, baratos y
respetuosos de la cultura.
La National Alliance for Women's Food
Rights [Alianza Nacional para los Derechos Alimenticios de la
Mujeres] ha denunciado la prohibición del procesamiento a pequeña
escala y las ventas locales de aceite no empaquetado en la Corte
Suprema de India. Estamos organizando alianzas directas entre
productores y consumidores en defensa de los medios de sustento de los
agricultores y las elecciones culturalmente diferentes de los
consumidores. Protestamos en contra de las importaciones de soya y
hacemos un llamado para prohibir las importaciones de derivados de
soya transgénica. Como cantan las mujeres de los barrios marginales de
Delhi, ``Sarson Bachao, Soya Bhagao,'' es decir ``Guarda la
Mostaza, Bota la Soya.''
Los conflictos de más alto nivel
político y económico entre la libertad y la esclavitud, la democracia
y la dictadura, la diversidad y la monocultura han penetrado por lo
tanto en los simples actos de adquirir aceites comestibles y cocinar
nuestra comida. ¿En India, el futuro de la cultura alimentaria se
basará en la mostaza y en las demás semillas para la producción de
aceites comestibles, o se volverá parte de la monocultura globalizada
de la soya, con sus riegos alimentarios escondidos aún asociados?
NOTAS
1. Algunas de estas diferentes variedades incluyen la mostaza
indiana, Brassica juncea; mostaza negra, Brassica nigra;
nabo; Brassica campestris amarilla y marrón; colza hindú.
2. ``Conspiracy in Mustard Oil Adulteration,'' The Hindu, 17
de Septiembre de 1998.
3. Artículo de prestigio sobre ``Ghani Oil Industry,'' Mumbai:
KVIC.
4. ``Oilseeds Sector Needs to Be Liberalized: U.S. Soya Body,''
Economic Times, 22 de Septiembre de 1998.
5. Business Line, 12 de Octubre de 1998.
6. A.V. Krebs, ``The Corporate Reapers: The Book of Agribusiness,''
Washington, D.C.: Essential Books, 1992.
7. Clive James, ``Global Status of Transgenic Crops in 1997,''
ISAAA Briefs, Cambridge, MA: MIT Press, 1996. También, Greg
D. Horstmeier, ``Lessons from Year One: Experience Changes How Farmers
Will Grow Roundup Ready Beans in 1998,'' Farm Journal, Enero
de 1998, p. 16.
8. American Soybean Association, ``Soy Stats, 1998.''
9. A.V. Krebs.
10. Brian Belcher y Geoffrey Hawtin, ``A Patent on Life Ownership
of Plant and Animal Research,'' Ottawa, Canada,: International
Development Research Centre, 1991.
11. Vandana Shiva, ``Mustard or Soya? The Future of India's Edible
Oil Culture,'' Navdanya, 1998.
12. Dr. Irfan Khan, Genetic Improvement of Oilseed Crops,
New Delhi: Ukaaz Publications, 1996, p. 334.
13. M.G. Fitzpatrick, ``Report on Soybeans and Related Products: An
Investigation into Their Toxic Effects,'' New Zealand: Allan Aspell
and Associated, Analytical Chemists and Scientific Consultants, 31 de
Marzo de 1994, p. 5.
14. B.A. Charpentier y D.E. Lemmel, ``A Rapid Automated Procedure
for the Determination of Trypsin Inhibitor Activity in Soy Products
and Common Food Stuffs,'' Journal of Agricultural and Food
Chemistry, Vol. 32, 1984, p. 908.
15. I.E. Liener y M.J. Pallansch, ``Purification of a Toxic
Substance from Defatted Soy Bean Flour,'' Journal of Biological
Chemistry, Vol. 197, 1952, p. 29.
16. S.L. Fitzgerald et al., ``Trace Element Intakes and Dietary
Phytat/Zn and Caz Phytate/Zn Millimolar Ratios in Periurban Guatemalan
Women During the Third Trimester of Pregnancy,'' American Journal
of Clinical Nutrition, Vol. 57, 1993, p. 725. Véase también
J.W. Erdman y E.J. Fordyce, ``Soy Products and the Human Diet,''
American Journal of Clinical Nutrition, Vol. 49, 1989,
p. 725.
17. F.A. Kinil, ``Hormone Toxicity in the Newborn,'' Monographs
on Endocrinology, Vol. 31, 1990. Véase también R.J. Apfel y
S.M. Fisher, To Do No Harm: DES and the Dilemmas of Modern
Medicines, New Haven, Yale University Press, 1984.
18. A. Axelsol et al., ``Soya - A Dietary Source of the
Non-Steroidal Oestregen Equal in Man and Animals,'' Journal of
Endocrinology, Vol. 102, 1984, p. 49. Véase también
K.D.R. Setchell et al., ``Non-Steroidal Estrogens of Dietary Origin:
Possible Roles in Hormone-dependent Disease,'' American Journal
of Clinical Nutrition, Vol. 40, 1984, p. 569.
19. Richard James, ``The Toxicity of Soy Beans and Their Related
Products,'' manuscrito no publicado, 1994, p. 1.
Copyright © Vandana Shiva 2000 - Copyright © PanNature 2003-2009
Ultima revisión Julio 1,
2003. Introducción y traducción de Paolo
Catelan. Edición de Numa Pompilio Reinoso Larrea. El material
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Original title, ``Soy Imperialism and the
Destruction of Local Food Cultures.'' Excerpt from STOLEN
HARVEST, by Vandana Shiva. © 2000 by Vandana Shiva.
Reprinted by arrangement with Vandana Shiva (New Delhi), South
End Press (Cambridge, Massachusetts), and Ediciones Paidós
(Buenos Aires). PanNature warmly thanks the personal support
and recommendation of Prof David Suzuki (David Suzuki
Foundation, Vancouver) for the successful acceptance of this
initiative.
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