Con el último producto estrella de su
tecnología, Monsanto desmiente su pretensión de acabar con el hambre
en el mundo. Muy al contrario, esta tecnología amenaza con socavar las
bases más profundas de la agricultura tradicional, esto es, la
práctica de guardar semillas de un año para otro. Mas aún, este
``cóctel genético'' aumentará el riesgo de que nuevas toxinas y
alérgenos se introduzcan en la cadena alimentaria. RICARDA A. STEINBRECHER es bióloga y genetista, y
coordina la Campaña Test Tube Harvest de la organización
Women's Environmental Network. Es Directora Científica de Genetics
Forum, RU y Consejera en biotecnología para muchas ONGs.
En 1860, cinco años antes de que Abbé Gregor Mendel
publicara su oscuro volumen sobre la genética de los guisantes,
iniciando lo que se llamaría la mejora de plantas ``moderna'', un tal
Major Hallett, F.L.S., de Brighton, estuvo advirtiendo a los
agricultores y a los vendedores de semillas de que cualquier abuso en
la utilización de sus semillas seleccionadas para cereales ``sería
tratado con severidad.''[1] Pero sus semillas no podían patentarse y
había poco que él pudiera hacer para evitar que los agricultores
compraran sus variedades de trigo, las cultivaran, seleccionaran las
mejores semillas para la siguiente temporada y desarrollaran sus
propias variedades, especialmente adaptadas a los suelos, orografía y
climatología locales. Semillas híbridas
Después del redescubrimiento de las Leyes de Mendel, en 1900, los
productores de semillas con mentalidad monetaria, siguieron
estrategias que obligarían a los agricultores a comprar nuevas
semillas cada temporada, gastando un dinero que costó mucho
ganar. Aunque el concepto de hibridación se desarrolló con George
Shull en 1908, el primer maíz híbrido no fue comercializado hasta 1924
por Henry A. Wallace. Dos años más tarde, Wallace creó Pioneer
Hi-Bred, la mayor compañía de semillas del mundo, y todavía controlada
en gran medida por la misma familia. Wallace llegó a convertirse en
Secretario de Agricultura de Estados Unidos y finalmente (1941) en
Vicepresidente de Estados Unidos. Wallace convirtió su defensa
apasionada de los híbridos en un indiscutible aunque no muy científico
``Auto da Fe'', para argumentar que el ``vigor híbrido'' había
convertido al maíz en el cultivo estrella que es hoy. Cómo funcionan los híbridos
Las semillas híbridas son la primera generación (conocidos como
F1) descendiente de dos líneas parentales distintas, dentro de la
misma especie. Las semillas incorporan y expresan la característica
genética deseada de cada ascendiente, únicamente en la siguiente
generación. Las semillas extraídas de una F1 híbrida pueden o bien ser
estériles o, más comúnmente, no expresar las características genéticas
deseadas que se encontraban en la F1. Los agricultores en los
sistemas agrícolas industrializados rara vez intentan replantar un
híbrido, debido a que las cosechadoras y máquinas de procesado de
alimentos exigen que la producción sea muy uniforme. Por otro lado,
los agricultores pobres de países como Brasil, van a utilizar un F2
(segunda generación) de semillas híbridas, como una fuente de material
de mejora para mezclar con sus variedades tradicionales. De esta
manera, los hábiles mejoradores locales, en su mayoría mujeres, ya
estén en Brasil, Burundi o Bangladesh, aíslan características
genéticas útiles y las adaptan a su mercado local. Los cultivos
híbridos más comunes son: maíz, algodón, girasol y sorgo. Tecnología Terminator: Un arma biológica contra los
agricultores y la seguridad alimentaria
Terminator no sólo asegura que los agricultores no puedan volver a
plantar con éxito semillas de su cosecha, sino que además es la
plataforma que utilizan las compañías para poder vender las
características genéticas de su propiedad - genes patentados de
tolerancia a los herbicidas o de resistencia a los insectos - y para
tener a los agricultores enganchados a sus semillas y a la utilización
de productos químicos. La tecnología Terminator es una garantía de
que, incluso, los innovadores agricultores brasileños tendrán que
comprar el acceso a esas características cada año. Cómo funciona la Tecnología Terminator
La Tecnología Terminator es la principal aplicación de una patente
genérica, para el ``control de la expresión de los genes de las
plantas.'' El Terminator es básicamente un mecanismo suicida
genéticamente diseñado que se puede activar por un estímulo exterior
específico. Como resultado las semillas de la siguiente generación se
autodestruyen por autoenvenenamiento. El agente desencadenante más
utilizado es el antibiótico tetraciclina aplicado a las semillas. La
versión principal del Terminator consiste en un conjunto de 3 genes
nuevos insertados dentro de una planta; otra versión reparte estos 2 ó
3 genes entre dos plantas que se cruzarían por polinización. El
resultado final siempre es que la siguiente generación produce una
semilla muerta. Terminator conoce al ``Monstruo''
Apenas dos meses después de que el US Department of
Agriculture (USDA) y Delta and Pine Land anunciaran la
concesión de la patente de Terminator, Monsanto compró la empresa. El
anuncio del pago de 1.760 millones de dólares apareció el 11 de mayo,
en el mismo momento en que se reunían en Bratislava las partes del
Convenio de Biodiversidad. Terminator se abrió paso hasta los debates
de la conferencia gracias a los comentarios de la prensa a las
delegaciones. Por la noche, la delegación de EE.UU. que no había dicho
una palabra ni siquiera cuando el USDA fue atacado por su relación con
el Terminator, salió en defensa de Monsanto. Teniendo en cuenta que
antiguo personal de la Casa Blanca durante la administración Clinton,
está en la nómina del grupo de presión de Monsanto y que Mickey
Cantor, el Delegado de Comercio norteamericano en gran parte de la
Ronda de Uruguay, está también en la dirección de Monsanto, no
sorprende el celo de la delegación norteamericana. Terminar con Terminator
Las organizaciones sociales y los gobiernos pueden detener la
tecnología Terminator. Existen recursos legales a través del derecho
internacional y de los acuerdos intergubernamentales para prohibir
esta tecnología. Estas son algunas de las posibilidades: 1. Berlan, J. y Lewontin, R.C., ``Agricultural Genetics and
Sterifix Breeding,'' 1998. Manuscrito no publicado, pp. 5-6. 2. Lewontin, R.C. y Berlan, J., ``The Political Economy of
Agricultural Research: The case of Hybrid Corn,'' Cap. 23, p. 625, en
Carroll, C., Vandermeer, J.H., y Rossett, P., Agroecology,
Mc Graw-Hill Publishing Co. 3. Para más información sobre el nuevo impulso a los híbridos de
cereales, ver el comunicado de RAFI, ``Seed Industry Consolidation -
1988: Who Owns Whom?,'' Julio/Agosto 1988, en la página web de RAFI:
www.rafi.org.ca 4. Freiburg, B., ``Is Delta and Pine Land's Terminator Gene a
Billion Dollar Discover?,'' en Seeds and Crop Digest,
Mayo-Junio 1998. 5. Collins, H.B., ``New Technologies and Modernizing World
Agriculture,'' un documento sin publicar distribuido por el
Dr. Collins en un debate sobre la tecnología Terminator que tuvo lugar
el 12 de octubre de 1998 durante la reunión de la Comisión de Recursos
Genéticos en Alimentación y Agricultura de la FAO (Roma). 6. Gracias a la legislación de Acceso a la Información aplicada al
Ejército de EEUU, RAFI recibió recientemente información de un
seminario militar titulado ``Biotechnology Workshop 20/20'' (29-30
Mayo 1996) que tuvo lugar en el Army War College. El documento esboza
un amplio abanico de usos militares de la biotecnología, que en
opinión de los autores serían factibles hacia el año 2020. 7. Lincoln, A., ``Annual Address by Hon. Abraham Lincoln of
Illinois delivered at Milwaukee, Sept. 30, 1859,'' pp. 287-99 en
Transactions of the Wisconsin State Agricultural Society,
Carpanter and Hyer (Madison), 1860. Ultima revisión Julio
1, 2003. Esta iniciativa no es fruto del trabajo
directo de PanNatura y de Fundación Sangay, sino más bien del
esfuerzo enorme y desinteresado de un sinnúmero de
voluntarios y voluntarias que han traducido al castellano los
artículos de la revista original, ``The Ecologist'', decana
de la prensa ecologista mundial, después de que la primera
tirada de 14.000 ejemplares del Vol. 28, No 5, Sept/Oct 1998
original en inglés - conocido como THE MONSANTO FILES - fue
destruida por la imprenta Penwells antes el temor de
problemas con la multinacional, y con ello, igualmente
destruida la libertad de expresión, sin la cual no es
concebible la democracia. A todos ellos y ellas: GRACIAS.
PanNatura y Fundación Sangay reiteran además aquí los
agradecimientos a Acció Ecologista-Agro, ACSUR-Las Segovias,
Alternativa Verda, Amigos de la Tierra, Asociación Vida Sana,
Bakeaz, CC.OO., Daphnia, Ecología Política, Ecologistas en
Acción, El Viejo Topo, Entrepueblos, Este de Madrid, Fondo
Patrimonio Natural Europeo, Gaia, Greenpeace, Grup de
Científics i Tècnics per un Futur No Nuclear, Icaria
Editorial, Integral, Izquierda Unida, Liberación, Los Verdes,
Página Abierta, Papeles de la FIM, Plataforma Rural, Viento
Sur, WorldWatch, Sodepaz y a todos los miembros del comité
editorial y consultivo de ``The Ecologist''. Todas estas
personas y organizaciones se aliaron e hicieron los esfuerzos
necesarios para que este numero finalmente sí saliera a la
luz. Con ello la campaña anti-transgénicos en el Estado
Español cobró un nuevo impulso, que se mantiene hasta hoy, si
atendemos a las cuatro ediciones que suman 160.000
ejemplares publicados hasta la fecha, engendrando conciencia
crítica y el debate social. Desde PanNatura tan sólo nos
conformaríamos con que la difusión de esta literatura además
de valiosa herramienta de campaña, reproduzca logros
similares en todo el mundo de habla hispana, Estados Unidos
inclusive. Un agradecimiento muy especial a Fernando García
Dory de Plataforma Rural, por su incondicionada asistencia,
gracias a la cual esta iniciativa ha sido posible.