Reforestar Kenia: Wangari Maathai

por David Suzuki


Para poder sembrar árboles, las mujeres de Kenia
buscábamos semillas en las heces de las aves.


- Wangari Maathai

La Comisión del Nobel ha decidido que el Premio Nobel por la Paz para el año 2004 sea asignado a Wangari Maathai, por su contribución al desarrollo sostenible, a la democracia y a la paz. Entre los términos oficiales que la Comisión empleó para argumentar la asignación estuvieron los siguientes: ``[Wangari Maathai] ha adoptado un enfoque holístico sobre el desarrollo sostenible que abarca la democracia, los derechos humanos y, en particular, los derechos de las mujeres. Ella piensa a nivel global y actúa a nivel local.'' No se puede negar que, en ocasiones, el Premio Nobel le otorga brillo mundial a ciertos galardonados otrora desconocidos y, desde luego, nos preguntamos, ¿Cuántos y quiénes, fuera de Kenia, ya conocían a Wangari Maathai y su trabajo? A fin de cuentas, es la primera mujer africana en recibirlo y muchos se habrán preguntado quién es y qué habrá hecho.
Más allá de la retórica que se desata cada año alrededor del Premio Nobel por la Paz o de las infinitas discusiones acerca de ``si sirve o no sirve'' (de hecho, el Dalai Lama sigue exiliado después de quince años y Aung San Suu Kyi sigue en arresto domiciliario trece años después de que recibieran sus respectivos galardones); o de la confusión que en ciertas fases históricas parece provocar (por ejemplo, no cabe de duda que Henry Kissinger o Menachem Begin, por un lado, y Martin Luther King Jr. o Nelson Mandela, por otro, pertenecen a categorías distintas), queremos aprovechar de este espacio para ofrecer al lector un breve retrato de Wangari que abarque sus cuatro décadas de activismo en Kenia, un retrato que también sirva de tributo al coraje y determinación de esta extraordinaria mujer, que comenzó todo plantando algunos árboles en el patio trasero de su casa... - PC

DAVID SUZUKI es profesor de Genética de la Universidad de British Columbia, Ganador del Premio Kalinga para la Ciencia de la UNESCO y Oficial de la Orden de Canadá. Es autor de más de cien artículos científicos y libros de texto y de veinticinco libros divulgativos, entre ellos Metamorphosis (1987), Inventing the Future (1989), Genethics (con Peter Knudtson, 1989), It's a Matter of Survival (con Anita Gordon, 1992), Wisdom of the Elders (con Peter Knudtson, 1992), The Secret of Life (con Joseph Levine, 1993), Time to Change (1993), el maravilloso The Sacred Balance (1997), Earth Time (1998), The Japan We Never Knew (con Keibo Oiwa). Es conocido a nivel internacional por sus extraordinarias series radio-televisivas Suzuki on Science, It's a Matter of Survival, The Nature of Things y The Secret of Life. Fundador y director de The David Suzuki Foundation, una organización dedicada a identificar las causas profundas de los problemas ecológicos y a encontrar soluciones para ellos, vive en Vancouver, British Columbia, Canadá.


WANGARI MAATHAI destaca entre la muchedumbre, especialmente en Norte América. Es escultural, viste con brillantes motivos africanos y su piel es casi negro azabache. Es una mujer excepcional, según los estándares de cualquier sociedad. Obtuvo su Bachelor of Arts [licenciatura] en los Estados Unidos, su Master of Arts [maestría] en Alemania, su Ph.D. [doctorado] en Kenia, y se divorció de su marido por ser `excesivamente educada, demasiado fuerte, demasiado existosa, demasiado testaruda y demasiado difícil de controlar.' Un grupo de mujeres de Kenia, muy cercano al gobierno, la acusó de violar las tradiciones africanas por no ser dócil y no someterse a los hombres. También la acusaron de haber levantado la voz en contra de los hombres del gobierno, incluyendo al presidente. Estas críticas revelan su formidable compromiso y su audacia.
Kenia importa todo su petróleo, electricidad y carbón, de modo que la mayoría de gente depende de la leña local para combustible. En este siglo [XX], el porcentaje de bosques de Kenia ha caído de tal manera, que Maathai estima que en la actualidad las áreas forestales son 2.9 por ciento de lo que fueron. La mayoría de los aldeanos sufre una escasez crónica de leña y, como señala Maathai:

La pobreza y la necesidad están estrechamente relacionadas con la degradación ambiental...
...cuando uno habla acerca de los problemas, uno tiende a desempoderar a la gente. Uno tiende a hacerle sentir que no hay nada que pueda hacer, que está condenada, que no hay esperanza. Me di cuenta de que, para romper el ciclo, se debe comenzar con una iniciativa positiva, y pensé que plantar un árbol es algo muy simple, muy fácil - algo positivo que cualquiera puede hacer.

Maathai observó que muchos niños en Kenia estaban siendo alimentados con pan blanco preelaborado, margarina y té endulzado, una dieta que los enfermaba y desnutría. Se dio cuenta de que esa dieta exigua era consecuencia directa de la escasez de leña para cocinar. Relacionó los grande números de niños con mala salud y la degradación de la tierra como consecuencia de la tala de bosques para plantaciones y leña. Los campos eran cultivados de modo intensivo y, sin árboles para protegerlos del sol y de la lluvia, el suelo se cocinaba y se erosionaba. En 1977, en ocasión del Día Mundial para el Medio Ambiente e inspirada por la comprensión del problema, Maathai plantó siete árboles en el patio trasero de su casa. Ese humilde acto iba a extenderse a lo que ahora se conoce como el Movimiento Cinturón Verde.
Maathai comenzó a exhortar a los agricultores de Kenia, 70 por ciento de los cuales son mujeres, a plantar árboles como un cinturón protector alrededor de sus campos. Recorrió escuelas e instó a los estudiantes a hacer que sus padres plantaran especies nativas de árboles - baobabs, acacias, asiminas, crotones, cedros, cítricos e higos. Con el apoyo de niños y mujeres, el Movimiento Cinturón Verde de Maathai se ha convertido en una fuerza importante en el país. Hoy en día, cuenta con 1500 viveros que han distribuido 15 millones de árboles [30 millones al año 2004 - NdT] en forma gratuita. ¡La organización ha presionado al gobierno para que aumente los gastos en reforestación de un 2000 por ciento! En la actualidad, ochenta por ciento de los 15 millones de árboles plantados están maduros y pueden ser utilizados por los agricultores, proporcionando un ingreso a más de ochenta mil kenianos.
El Movimiento Cinturón Verde provee empleo a los discapacitados, a los pobres y a la juventud desempleada. Involucra a muchas mujeres pobres y analfabetas, ganándose su confianza y empoderándolas. La organización las educa sobre una alimentación adecuada, alimentos tradicionales y promueve la planificación familiar. En las áreas rurales, el personal del Movimiento distribuye herramientas y capacita a la gente para recolectar y plantar semillas. En Kenia, se ha convertido en una importante fuerza para el cambio y ha sido reconocido por las Naciones Unidas como un modelo de conservación a nivel de las bases. Ha servido como modelo en otras partes del mundo, difundiéndose en más de treinta países en África e incluso activando una sucursal en Estados Unidos.
Como mujer, Maathai ocupa un lugar especial en Kenia. Ha trascendido el rol tradicional de la mujer al ser una crítica abierta de las políticas del gobierno. Cuando el gobierno se apropió del Freedom Park [Parque de la Libertad], una popular área abierta en Nairobi, para construir un enorme edificio de oficinas, reagrupó la oposición con discursos incendiarios:

Este edificio costará 200 millónes de dólares, que el partido gobernante - el único partido - propone pedir prestados a los bancos extranjeros. Nosotros ya tenemos una crisis por la deuda - debemos miles de millones a la banca extranjera. Y la gente está muriendo de hambre. Necesita comida; necesita medicinas; necesita educación. No necesita un rascacielos para hospedar al partido gobernante y una estación de televisión que transmite 24 horas al día.

La descarga de Maathai fue tomada como un ataque contra al presidente, Daniel arap Moi. Ha sido difamada, arrestada y golpeada y, a pesar de ello, decidió permanecer en Kenia para continuar su misión. Piensa que el cambio trasciende la política y comienza con un acto local y profundamente simple:

Tendemos a pensar que la protección de nuestros bosques es responsabilidad del gobierno y de los guardabosques. No es así. La responsabilidad es de cada uno de nosotros.

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JARDÍN - Meinrad Craighead, 1980. En su jardín de otoño, Madre Tierra ofrece con orgullo los frutos de una rica cosecha.

Copyright © David Suzuki 1997 - Copyright © PanNature 2004

Ultima revisión Noviembre 1, 2004. Introducción y traducción de Paolo Catelan. Edición de Maricruz González Cárdenas. El material publicado en PanNatura está protegido por la Ley de Derechos de Autores y Editores y © Fundación Sangay 2004: El uso indiscriminado del mismo no está permitido, pero puede ser libremente circulado para fines personales, educacionales y no comerciales. PanNatura y Fundación Sangay son marcas y logos registrados. © PanNatura 2004. © Fundación Sangay 2004.


Original title,``Reforesting Kenya: Wangari Maathai.'' Special thanks are due to Prof David Suzuki, for allowing to reproduce here his portrait of Wangari, published in THE SACRED BALANCE, by David Suzuki and Amanda McConnell (David Suzuki Foundation, Greystone Books, The Mountaineers, 1997). The opening quotation is taken, as faithfully as possible, from a public interview by the journalist Jonathan Mann with Wangari Maathai in Oslo, in occasion of her 2004 Nobel Peace Prize awarding. Craighead's drawing has been added and is not part of the original article.


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